Crónicas urbanas

En busca de adultos perdidos

Vecinos de la colonia Del Valle idearon un mecanismo en redes sociales para localizar mascotas extraviadas; luego supieron que también se perdían adultos mayores y extendieron el servicio. Así surgió Alerta Plateada.

Todo surgió en la Del Valle, una colonia de clase media, perteneciente a la delegación Benito Juárez, donde cundió una preocupación por el extravío de mascotas, cuyos dueños colocaron fotos y datos en las redes sociales. La idea tuvo sus frutos, pues encontraban a los animales de compañía. De pronto también comenzaron a aparecer imágenes de adultos mayores extraviados.

Fue cuando se percataron de que aumentaba el número de gente mayor desorientada en esa zona, cosa que preocupó a Eugenia Callejas, quien administra  la cuenta oficial de la colonia, y pensó en la necesidad de crear un sistema parecido a Alerta Ámber, que sirve para buscar y localizar niños desaparecidos. Con esa idea nació Alerta Plateada, integrada por cinco mujeres.

—¿Cuándo surge?

—A principios de este año, como resultado de que en la cuenta vecinal de Twitter, @en_ladelvalle, notábamos que había un vecino adulto mayor que se extraviaba y subían las fotos y lo encontrábamos. Decidimos que deberían usar una pulsera de látex en la que tuvieran una forma de localizar a los familiares.

—¿Y empezó a crecer?

—Sí, porque cada semana nos subían una noticia de algún vecino que se había perdido y a través de las cuentas lo localizábamos y seguíamos trabajando en lo que nos organizábamos, con  ayuda oficial, y fue así como el pasado 26 de agosto se lanzó el programa como una iniciativa ciudadana muy profesional y completa con el apoyo del Gobierno del Distrito Federal.

—¿En qué consiste el apoyo?

—Por ejemplo, se pierde alguien, nos avisan, nosotros avisamos a todas las dependencias y lo empiezan a buscar por todo el DF. Es decir, activamos la Alerta Plateada, así bautizada, a través de Twitter y Facebook. Desde entonces hemos apoyado a unas 12 personas…

La colaboración de Alerta Plateada es con siete dependencias del GDF, informa Eugenia Callejas, quien se enorgullece de su acercamiento con mujeres funcionarias: la secretaria de Desarrollo Social, Rosa Icela Rodríguez; la directora del Instituto para la Atención de Adultos Mayores, Rocío Bárcenas,  y la directora de Operación del mismo, Rocío García.

También le causa emoción decir que son mujeres quienes impulsan Alerta Plateada: una chef, una politóloga, una  experta en alimentos, una abogada —ella— y una estudiante, su hija, “conectadas todo el día”.

—Ustedes han transcendido más allá de la colonia.

—Por supuesto —responde, en la sala de su casa, pendiente de la computadora portátil y de su teléfono celular—, la idea es de que fuera en todo el Distrito Federal, porque aquí somos una delegación mediana, pero hay otras muy grandes donde hay muchos adultos mayores.

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En el momento que es hallado un extraviado, la alerta es desactivada, como fue el caso de don Ismael, el pasado 9 de octubre; o el del señor Silva, cuya foto y datos aparecieron el 18 de septiembre en Alerta Plateada CDMX:

“Con un gusto enorme, y eternamente agradecida por la magna difusión que tanto en Twitter como en Facebook hicieron de la desaparición de mi papá, les quiero compartir que hoy, a las 4:15 am mi PAPÁ LLEGÓ A CASA… Muchas gracias a Alerta Plateada CDMX y a toda la comunidad”.

Otros, sin embargo, no han sido encontrados, por lo que la alerta continúa, como es el caso publicado el pasado 4 de febrero:

“Vecinos, solicitamos su ayuda para difundir y compartir en sus muros: la vecina Susana, que padece síndrome de Hungtinton, se extravió hoy a las 19 horas en Patricio Sanz y Eugenia (Eje 5 Sur) en la colonia Del Valle. Tiene 60 años, mide 1.53, tez blanca, pelo largo castaño y es muy delgada…”

Otra fotografía con el letrero de “localizado” fue la de un hombre de 72 años, “que al parecer padecía demencia senil”, quien apareció el 29 de septiembre, mientras que el 2 de octubre fue desactivada #AlertaPlateada, pues “don Eugenio ya está con su familia. Agradecemos muchísimo su apoyo”.

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—¿Cómo saben cuando encuentran a un extraviado?

—Les pedimos a los familiares que cuando los encuentren nos avisen: ya localicé a mi papá, encontré a mi mamá, a mi abuelito, muchas gracias por el apoyo, está bien, está sano.

—¿Tienen servicio de geriatras?

—Esta iniciativa consiste en que cualquiera que conozca un adulto mayor de 60 años que viva en el DF y sienta que tiene algún riesgo de extravío, pueda llamar a Locatel y pedir que se inscriba, se dan un teléfono y algunos datos, los cuales se pasan al Instituto para la Atención de Adultos Mayores;  ellos se comunican con la persona que hizo la inscripción y acuerdan una cita a domicilio para que un geriatra de la Secretaría de Salud del DF vaya a su casa, haga una evaluación y diga si tiene o no un riesgo de extravío; y si se confirma, lo inscribe…

—¿Qué información tienen las pulseras?

—Por un lado los teléfonos de Locatel y el logotipo; adentro, un número consecutivo para proteger los datos personales del adulto; se completa con un registro al que nada más tiene acceso el Instituto para la Atención de Adultos, de modo que cuando me encuentre a alguien con una pulsera que esté extraviado,  nada más marco a Locatel, doy el número de pulsera y éste localiza telefónicamente a alguno de los tres contactos para que puedan recogerlo.

—¿Cuántos inscritos tienen?

—Como 500 personas con pulsera.

—¿Un ejemplo de éxito?

—Una señora que llevaba dos horas en una farmacia ya no recordaba cómo se llamaba, ni dónde vivía; algún vecino se la encontró, subió una foto a Twitter y nos dijo: “Esta persona  está aquí, ya van a cerrar la farmacia, es de noche, está asustada, qué hacemos”. Dimos un retuit y lo vieron varias personas, vecinos que siguen la cuenta, y la reconocieron y dijeron ‘vive en tal lado’; total, que localizaron a sus parientes…Nos da mucho gusto que sea un caso de éxito y que la familia que te pidió ayuda te diga ‘ya lo encontramos’, eso te da una gran tranquilidad.

Cinco mujeres administran el servicio gratuito de Alerta Plateada, que tiene 3 mil interacciones diarias en una ciudad donde —recuerda Eugenia Callejas—  hay un millón 100 mil ancianos; de los cuales uno de cada 10 mayores de 60 tiene un déficit cognitivo; de más de 65, dos de cada 10 padece el mismo problema.