Crónicas urbanas

Jezzy P: con el rap en el cuerpo

Desde chica simpatizó con el movimiento rapero, aunque fue a finales de los 90 cuando se involucró de manera profesional. Con su espigada figura, es pionera del hip-hop en México.

Estaban en boga La vieja guardia y Sociedad café, pioneros del rap, que influirían en la formación musical de aquella jovencita, quien tendría como plataforma de lanzamiento Pollos Rudos, allá por los años 90; sin olvidar la raíz que centelleó en los 80, misma que tuvo como eje al cantante Michael Jackson, padre del break dance, con quien germinó su indiscutible pasión por el hip-hop.

Entonces Jezzy P, nombre de batalla, de espigada figura, redondearía su proyecto en el grupo Mujeres Trabajando y Rimas Femeninas, junto a Xumbo y Dayra, para continuar moviéndose desde Ecatepec, Estado de México, hasta el Distrito Federal y sus alrededores, donde tiene la virtud de emocionar a la masa con sus letras.

Y es en Izcalli Jardines de Ecatepec, una colonia cuyos residentes acordaron amurallar y poner puertas de paso exclusivo, para enfrentar la inseguridad, donde desde chica se ha movido; y ahora, como profesional del rap, alarga sus pasos, hasta llegar a espacios populares como el Foro Alicia y Tianguis Cultural del Chopo, por citar dos.

Entre otros lugares  donde se ha presentado están los llamados “faros”, que significa Fábrica de Artes y Oficios de Oriente, del Gobierno del DF, situados en varias partes de la ciudad.

“Yo empecé a rapear muy chiquita, desde la secundaria, pero eran pininos, en forma de juego con mis amigos”, rememora en un parque del rumbo, entre su casa y la de sus padres.

De la mano iban los grafitis, el break dance y el llamado beatmaking, bases del rap, hijo bastardo del hip-hop”, según definición de Jezzy P, quien a través de internet lanzó una convocatoria para subvencionar un disco y logró la aportación de 50 personas, entre amigos y seguidores, quienes hicieron posible la producción de 500 copias.

El resultado fue Rabiografía, con la suma de 14 canciones, entre éstas “Letras libres”, “Me porto mal”, “Cuánto tienes, cuánto vales”, “Diferencia de horario”, “El precio de la fama”, “No somos”, “No paro”, “Ley de atracción”, “Adrenalina estalla” y “Perras con piel de oveja”, entre otras, todas de su puño y letra, asesorada por su manager Marco Peregrina, “mi videógrafo, mi todo”.

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—¿Qué dicen tus canciones?

—Hablan de la cotidianidad, de mi forma de ver el mundo; siempre hablo de lo que vivo, no invento; digamos que todo confluye en ese punto de la realidad.

—¿Qué significa el rap para ti?

—Es mi forma de vida. Es lo que me llena. Es el género a través del cual me di cuenta que podía platicar lo que sentía.

En “Todo está bien”, una de sus tantas canciones, Jezzy P rapea: “Me junto con tatuados, mariguanas y borrachos/me visto como vato y parezco marimacho”.

“No soy del norte, ni tampoco soy del sur, yo soy de Ecatepec, donde se tiene la actitud”. “De donde vengo/la gente nunca tiene miedo/miedo es a fracasar y a que otros te roben tus sueños”.

Y en “Malahierba”:

“La vida te ha marcado como oveja negra/las miradas de la gente que a diario te observan”.

En “Nunca duermas”:

“Saliva amarga, huecas miradas, a medianoche el hechizo se acaba”. “Los niños buenos se van a la cama, sueñan con fama, con castillos y con hadas, mientras que su vida se va poco a poco a la chingada”.

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—¿Hay foros alternativos para el rap?

—Hay muchísimos más foros que hace 15 años, cuando era muy difícil encontrar lugares; en aquellos años había discos que prestaban sus espacios para hacer eventos; ahora ya hasta en las delegaciones abren espacios.

—¿Cuáles son las ciudades donde más se toca rap?

—Las mecas del hip-hop en México, donde más se hacen eventos de rap, donde hay más afluencia de raperos serían el Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey.

—Pero en México no hay una tendencia masiva como en Estados Unidos.

—No la hay. Creo que escuchar rap en Estados Unidos es como escuchar música de banda aquí… El rap, como ha sido rechazado, como ha sido marginado por la misma industria, los raperos han crecido y han hecho ellos mismos sus empresas, no han necesitado a nadie más, o han trabajado para no necesitar de nadie, porque aquellos que los rechazaron en un principio ahora ven que ya es un supernegocio.

Por eso Jezzy P, pionera del hip-hop en México, ahora se lanzó a grabar un disco, y para ello recurrió a una novedosa forma de inversión, como también lo hacen artistas que practican otros géneros.

—Tú grabas un disco…

—Yo grabo mi disco independiente; pero en esta última ocasión lo que hice para realizar el disco en formato físico, me metí a una plataforma que se llama fondeadora y así poder obtener recursos para hacerlo, ya que actualmente las plataformas digitales abren otros espacios para otros públicos y ya no es tan necesario el disco físico.

—¿Y quiénes aportaron?

—Algunas fuentes anónimas; pero en general fueron amigos que me sorprendieron mucho con su apoyo, gente de la que yo no esperaba esa respuesta; gente, a la que quizá no conocía tanto, hicieron su aportación y eso fue una gran ayuda.

—Y ya tienes tu disco.

—Ya, se llama Rabiografía.

—¿De qué habla?

—Hay una canción que se llama “El precio de la fama”, que habla un poco del trabajo, del esfuerzo que se requiere para estar en un lugar al que la gente le gusta; hablo de la gente que puede realizar cosas positivas dentro de su comunidad, esa canción se llama “Superhéroes”; otra que se llama “Cuánto tienes, cuánto vales”, que habla del valor de la gente, más allá de las cosas materiales.

—¿Tu familia qué te dijo cuando te empezó a entrar esta inquietud por el rap, no lo vieron mal?

—Sí, claro, al principio, como todo adolescente, me escapaba a muchas de las tocadas, pero conforme fue pasando el tiempo, yo le fui diciendo: “Mamá, sabes que a mí me gusta esto, tú sabes que siempre me ha gustado”, porque ella sabe que  me ha gustado el rollo de cantar, de estar en un escenario, ¿no?, porque hasta ella de chiquita siempre me apoyó cuando yo quería estar en el grupo de la escuela, en la estudiantina, en el coro, siempre me apoyaba, entonces yo le dije: “Mamá, pues yo quiero seguir este camino”; y,  pues poco a poco, fue una labor de seguirla convenciendo.

Y allá va Jezzy, por las calles de Ecatepec, municipio del que se desplaza hacia el vecino Distrito Federal y otros lugares donde entonará sus propias composiciones; siempre, con el hip-hop en el cuerpo.

De la cabeza a los pies.