Así las cosas...

Dos visiones…

Los grandes festejos de la historia nacional tienen dos caras. Sí, las celebraciones del 76 aniversario de la Expropiación Petrolera fueron a todo vapor por los ambos lados de la moneda.

Me refiero a la celebración oficial y de la oposición. El presidente Enrique Peña Nieto, como todos los mandatarios de la nación lo han hecho, encabezó la celebración oficial a la que asistieron todos los que tenían que estar. El gobierno con sus principales funcionarios encabezados por Enrique Peña y los trabajadores, con su líder nacional Carlos Romero Deschamps, festejaron la apertura de la paraestatal para modernizarse y ser más productiva.

Durante esta semana el Presidente de la República ha insistido en el beneficio que tendrá la reforma energética al quitarle ataduras a Pemex y aseguró a los trabajadores que sus conquistas laborales no serán afectadas con dicha reforma.

Por otro lado, en el monumento a la Revolución, los perredistas encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, hijo del Tata quien expropió el petróleo a las compañías extranjeras, acompañado de los líderes nacionales de las corrientes más importantes del partido, en lugar de celebrar, condenaron la reforma energética del gobierno y llamaron a rechazarla y conformar un frente patriótico para revertir las reformas a los artículos de la constitución.

Cuauhtémoc Cárdenas rechazó que sea complicado o difícil revertir las reformas constitucionales en materia energética, por lo que pidió seguir con la estrategia en defensa del petróleo, que incluye la participación en la consulta popular constitucional en 2015.

A 800 kilómetros, en Villahermosa, Tabasco, otro personaje, Andrés López Obrador lanzó su "juramento patriótico en defensa del petróleo" y llamó a una resistencia civil.

Cada grupo con una visión distinta de algo tan importante para nuestro país. Cabe la reflexión, estimado lector, que una empresa tan importante como los es Pemex, necesita forzosamente, modernizarse para ser competitiva a los tiempos. También es cierto que no debemos de entregar lo que rescatamos en 1938.

El detalle está en las leyes secundarias que se esperaba que fueran entregadas al Legislativo para su discusión y aprobación para esta fecha, no llegaron. Esperaremos.

Y mientras unos se desgarran la garganta, otros se desgarran las vestiduras. Los diputados federales se agarraron del chongo y de donde pudieron durante la sesión para votar por la pensión universal y seguro de desempleo. No hubo heridos, solo espectáculo.

Así las Cosas, hasta pronto.