Así las cosas...

Los retos partidarios

Los partidos políticos grandes, Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática, se reagrupan, toman decisiones, reacomodan sus cuadros y en ello se dejan ver discrepancias y rupturas de grupos políticos que no quieren compartir el poder.

El que más llamó la atención fue el del PRI que después de meses en los cuales se dudó de que Manlio Fabio Beltrones llegara a la dirigencia nacional del PRI, hoy las expectativas entre los militantes son grandes.

Durante esta semana la dupla peñista en el partido se está preparando para lo que viene. Manlio Fabio Beltrones y Carolina Monroy visitaron al jefe del Ejecutivo en concordancia con lo dicho por el sonorense sobre la cercanía con el presidente Peña. Ahí está, es normal como se hace entre priistas y panistas, que no se espanten ni se equivoquen.

Ambos líderes están en la construcción de sus agendas y sus equipos de trabajo. Quieren ser incluyentes. Una especie de operación cicatriz con la firme convicción de reclutar a los más experimentados para enfrentar las elecciones del año que entra. Doce gubernaturas, presidencias municipales y congresos locales, no en todos los estados.

El PRI gobierna nueve de las doce. Existen focos rojos en dos estados y grandes posibilidades en otros dos. El reto es permanecer con las nueve y ganar cuando menos una. Hoy los priistas mantendrán la calma y la mesura porque son tiempos del Presidente. Viene su informe y los cambios al gabinete. Estarán tranquilos.

En la casa de los panistas las cosas se dieron en civilidad aunque hay acusaciones y reclamos para en joven líder nacional Ricardo Anaya, que es acusado de traición a su ex jefe Gustavo Madero que se veía ya como líder de la fracción parlamentaria del PAN en San Lázaro, mismo puesto que el mismo le dio a su pupilo Anaya y que este no le devolvió el favor.

En tanto los amarillos PRD también se hacen pedazos. El grupo gobernante del partido conocido como los "Chuchos" se rompió. El líder nacional Carlos Navarrete renuncia, los chuchos quieren seguir mandando y no los dejan, pierden el liderazgo en San Lázaro y se alejan del Miguel Ángel Mancera Espinosa. Los amarillos tienen que recurrir a un emergente externo, importado del PRI y de la academia, lo afilian en "fast track" para que pueda dirigir su partido. La izquierda se parte.

Los retos de los tres partidos grandes son las 12 gubernaturas en juego en 2016: Chihuahua, Sinaloa, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Tamaulipas, Oaxaca, Quintana Roo, Hidalgo, Veracruz, Tlaxcala y Puebla aunque todas cuentan en la competencia política, representan 27 millones de votantes, casi el 40 por ciento del padrón electoral, lo cual hace a estas elecciones un ensayo general para 2018. Así las cosas, hasta pronto.