Así las cosas...

La prioridad, Michoacán

Llegó el momento para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Las cosas llegaron hasta donde los gobiernos anteriores y actuales lo permitieron.

Hablo de la situación que vive el estado de Michoacán estimado lector. Doce años de cerrar los ojos, hoy vemos las consecuencias de ello. Comentan que le dijeron al ex presidente Vicente Fox Quesada y decidió, como muchas otras cosas, mal; y parece que en este caso pésimo, lo archivo. No hizo nada.

El ex mandatario, también panista, Felipe Calderón Hinojosa sí hizo, o intentó, algo, pero fue con el hígado y no con la cabeza.

Los ciudadanos, cansados de extorciones, secuestros y todo tipo de delitos, enfrentaron a la delincuencia y con el esquema de autodefensas tomaron varios municipios de la entidad michoacana.

Hoy, el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, le entra al asunto para devolver la paz a Michoacán, pero con decisión, y manda a sus mejores hombres. Toma el control político y de seguridad del estado.

El gobernador priista Fausto Vallejo Figueroa, visiblemente rebasado, ha sido desplazado a segundo término. La enfermedad, que lo obligó a dejar el mandato por unos meses, lo dobló y la delincuencia lo superó. El gobierno federal entra a recuperar municipios perdidos y manda a miles de efectivos con artillería de tierra y aire para controlar el estado michoacano y regresarles a sus habitantes la paz. Lo tenía que hacer.

El presidente Peña Nieto recurre a un hombre probado y de toda su confianza. Alfredo Castillo Cervantes, y recuérdelo, es nombrado comisionado del Gobierno de la República en Michoacán para la seguridad y el desarrollo integral, o sea todo.

Es el enviado del Presidente de la República para que encabece el esfuerzo del gobierno y entendido como un encargo personal de su jefe.

Es un gobernador sustituto; tal vez al gobierno no le gusta este término pero en la práctica así es. Sus decisiones y su palabra está ya por encima de la del mandatario Fausto Vallejo, que tuvo su oportunidad y nunca pudo y no fue cuestión de su salud, fue cuestión de capacidad.

Lo que es digno de mencionar y llamó la atención poderosamente, fueron los tres videos del señor Mireles, líder o uno de los lideres visibles de las autodefensas. Contradictorio porque primero acepta el desarme y luego dice que no. Esto deja muchas suspicacias al respecto.

Así las Cosas, hasta pronto.