Así las cosas...

El gasto y cero resultados

Más que claro nos queda sobre el trabajo realizado por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales, GIEI, con una estancia según contrato de 387 días y que nos costó a los mexicanos dos millones de dólares, sin ningún avance en el tema de los desaparecidos del caso Ayotzinapa.

Nos enteramos sobre la agenda de estos investigadores gracias a una extraordinaria investigación de Ricardo Alemán publicada en MILENIO Diario.

El investigador que más tiempo estuvo en México fue Carlos Martín Beristaín fueron 189 días mientras que Francisco Cox Vial solo estuvo en nuestro país 101 días. Así los cinco expertos contratados por dos millones de dólares y un millón de dólares más en viáticos (viajes al extranjero con boleto pagado desde nuestro país y comidas, el que menos viajó lo hizo 11 veces y el que más 22) desarrollaron su agenda entre esos 387 días que ninguno llegó a completar ni siquiera 50 por ciento del tiempo para lo que fueron contratados con un sueldo de 7 millones de pesos más viáticos, cinco elementos que se atendieron a placer.

Más que obvio los resultados fueron en función al tiempo dedicado a su trabajo por lo que dejó mucho de que desear y por supuesto se fueron molestos porque querían seguir cobrando en nuestro país, por supuesto avalados por Icaza y por ello cuestionaron severamente al gobierno mexicano. Yo creo que se equivocan los juzgadores o tal vez les falta información precisa para poder opinar. Ojalá lean la extraordinaria columna Itinerario Político de Ricardo Alemán publicada en MILENIO Diario el pasado 6 de mayo.

De nuevo la ciudad capital se ahoga y las autoridades han emprendido una nueva campaña para explicarnos que sus programas no sirvieron y que a partir de junio los coches con diez años no obtendrán el holograma cero, que según el secretario del Medio Ambiente Rafael Pacchiano los automovilistas lo consiguieron mediante actos corruptos. Hágame usted el favor.

Para empezar fue un juez quien abrió la posibilidad de obtener el holograma cero empujado y promovido por el Partido Acción Nacional, que es en determinado momento al que entonces el secretario Pacchiano debiera de acusar y no a los ciudadanos.

Lo cierto es que la capital se sigue ahogando y las enfermedades en los ojos, respiratorias, como asma y otitis que es inflación del oído, aumentan sin llegar a fallecimientos.

La norma emergente de verificación vehicular, que entrará en vigor el 1 de julio, busca sacar de circulación al menos a un millón 700 mil automóviles en la megalópolis. Está bien que sea más estricta la nueva prueba de verificación apegada a otros límites de emisión de contaminantes más estrictos.

Por lo pronto la autoridad dice que las gasolinas no son las causantes, pero es notorio que los niveles de ozono son y entonces ¿de donde salen? Pues de la industria no queda otra y a esa nadie le dice nada. La ciudadanía quiere resultados y mano dura, parece que la autoridad no entiende ni tampoco la tiene.

Así las cosas, hasta pronto.