Así las cosas...

Por fin

Por fin hubo una respuesta contundente para poner en su lugar a los lidercillos de la sección 22 de la CNTE que tenían secuestrada a la educación, sobre todo, en el estado de Oaxaca. 13 mil escuelas por lo menos estaban secuestradas por estos rufianes que le costaban al erario federal cerca de mil 100 millones de pesos mensuales.

El gobierno federal se decidió a poner orden y el gobernador Gabino Cué Monteagudo por fin se fajó los pantalones y le quita de golpe a la CNTE el control de los maestros y la educación. Por decreto del gobierno estatal desaparece el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), que desde su creación en 1992, en los hechos, estuvo bajo el control de la Sección 22 de la CNTE y en donde contaban con 4 mil plazas en control absoluto.

El gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo, anunció que con esta decisión el Estado recupera la rectoría total en materia educativa. Flanqueado por el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, y el vocero presidencial, Eduardo Sánchez Hernández, anunció la modernización del instituto, una decisión que obtuvo el respaldo de la clase política y empresarial y sobre todo de los ciudadanos y padres de familia.

Pareciera que fue una decisión del gobernador Gabino Cué pero en realidad fue una decisión del gobierno federal a la cual se adhirió el mandatario estatal. Esta decisión estaba tomada desde hace tiempo en Los Pinos, pero se buscó el mejor día y el mejor momento. En los hechos le quita el control administrativo de la educación básica a la sección 22 del magisterio afiliada a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE y la facultad de los líderes de nombrar mandos educativos y supervisores escolares, además del manejo del dinero que es mucho, 17 mil millones al año, que en enero se los quitaron y para dejarles 500 millones mensuales, motivo por el cual se agudizó el conflicto durante este año. Además trascendió que las cuentas de la CNTE sección 22 están bloqueadas. Golpe preciso.

Ante este hecho histórico se espera la reacción incluso violenta, tanto en Oaxaca como en algunos estados del centro. Trascendió que el gobierno federal tiene listas por lo menos 35 órdenes de aprehensión en contra de líderes de la sección 22 de Oaxaca y de algunos dirigentes regionales e integrantes de otras secciones sindicales en Chiapas, Guerrero y Michoacán. Son por diversos delitos como daños al patrimonio estatal, privación ilegal de la libertad, obstrucción de vías federales y daños en propiedad privada principalmente entre otras, porque han violado la ley a gusto y placer. Además de la investigación en curso sobre el uso del dinero. Recordemos que existen miembros de la 22 encarcelados acusados de secuestro y que en su pliego petitorio último presentado a la Secretaría de Gobernación, exigían la libertad de sus compañeros detenidos.

El gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto tiene "el sartén por el mango" en esta ocasión y no hay que soltarlo, enhorabuena, por fin. Golpe preciso y contundente. Así las cosas, hasta pronto.