Así las cosas...

La deuda sin límite…

Sin duda, uno de los problemas que aquejan gravemente a las finanzas públicas es la deuda de los estados y municipios, que ha sido manejada como han querido y ha aumentado en general enormidades que se ven impagables. Al 21 de diciembre la deuda de los estados y municipios asciende a 490 mil millones de pesos, de los cuales tan solo cinco estados acumulan casi la mitad.

Según un informe de la Secretaria de Hacienda y Crédito Público dado a conocer en febrero de este año la deuda se duplicó en los últimos años al pasar de 186 mil 470 millones de pesos en 2007 a 482 mil 807.2 millones de pesos al cierre de este año. Según la dependencia dirigida por Luis Videgaray el saldo de estados y municipios, al cierre de 2013 representó un aumento de 158.91 por ciento.

Tan solo cinco estados deben 219 mil millones de pesos. El Distrito Federal encabeza la lista con 62 mil 962.5 millones y le sigue Nuevo León con 58 mil 300 millones de pesos, Chihuahua con 41 mil 771, Veracruz con 41 208, Estado de México con 39 mil y Coahuila con casi 39 mil millones. Pudiéramos seguir informando pero con estos números es más que suficiente para darnos cuenta la forma en que se ha manejado este asunto.

Los gobernadores han pedido a placer y han sido por desgracia, apoyados por sus respectivos congresos que les han autorizado los endeudamientos. Ante este fenómeno, si no se pone un alto, llegaremos a una situación en la que los estados no podrán pagar y entonces el problema será mayúsculo y la federación tendrá que entrar a resolverlo. El congreso federal trabaja en una iniciativa para reformar el artículo 134 de la Constitución.

Dicha iniciativa busca hacer explicita la obligación de los gobiernos de hacer un uso transparente, eficiente, eficaz, honesto y austero de los recursos públicos. Hágame usted el favor. No se supone que esto ya está por entendido que debe de ser así y que es obligación de todo gobernante, llámese gobernador, presidente municipal o cualquier funcionario que maneja recursos públicos.

Es su obligación actuar así. Los legisladores buscarán con un cambio de ley, artículo 134, un parche más a la Constitución, amarrarles las manos o prenderles el foco a los gobernantes para que cumplan con su deber.

Ojalá esto prospere porque, de no ser así, este problema se volverá un dolor de cabeza serio para la federación.

Nota al calce: resulta insuficiente el aumento al salario mínimo, así como la insistencia de seguirlo tomando como medida de unidad o medición para fijar montos de sanciones o pagos de servicios. Esto es arcaico, pero los señores legisladores, prefirieron irse de vacaciones antes de hacer el cambio a las leyes al respecto. Gracias.

Así las cosas, hasta pronto.