Así las cosas...

Aguirre

Sucedió lo que tenía que ser. Ángel Aguirre pidió licencia y salió del gobierno de Guerrero ante el cúmulo de presiones que tenía y una ingobernabilidad absoluta.

Era imposible sostenerlo. El PRD, su partido y la camarilla que lo llevó a la silla del gobierno de Guerrero, no solo le retiraron el apoyo, sino le pidieron su renuncia. La presión política y social nacional e internacional era insoportable. Hasta la Casa Blanca se manifestó preocupada por los reportes relacionados con la desaparición de 43 estudiantes, en una muestra más de la trascendencia del caso. El portavoz Josh Eamest dijo en Washington que "los reportes de la situación resultan preocupantes".

A pesar de que el político había dicho que solo los guerrerenses lo podían mover, lo movió su partido apoyado y aplaudido por la ciudadanía. El PRD sabía que el daño no, solo al país, estaba hecho y defenderlo públicamente era demasiado costoso en términos de imagen para el partido.

Las cosas están que arden en el PRD. No saben cómo procesar este asunto ante la imagen negativa que ha dejado y sigue produciendo la desaparición de 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa y el nefasto papel de José Luis Abarca como presidente municipal en Iguala, también nominado por el PRD y el apoyo de AMLO y su gente, al que ahora que piden a gritos explicación pública.

En el Zócalo capitalino Andrés López rechazó que haya conocido a José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala prófugo de la justicia, y dijo que nunca tuvo algún acuerdo político con Ángel Aguirre y sostuvo: "Nunca en mi vida he tenido relaciones de complicidad con nadie".

Por su parte la dirigencia nacional del PRI acusó complicidad de Andrés Manuel López Obrador por no denunciar a José Luis Abarca. César Camacho, líder nacional, señaló en twitter que el dirigente del partido Morena es cómplice, al menos por omisión, de los hechos ocurridos en iguala. El tiroteo ha empezado con miras a las próximas elecciones para elegir gobernador.

Entra al relevo el secretario de la Universidad Autónoma de Guerrero, Salvador Rogelio Ortega Martínez (Taxco, 1955), con perfil más académico que político aunque sí ha incursionado en el servicio público. Ha sido consejero universitario, investigador en ciencias sociales. Su trayectoria contrasta con la de su antecesor Ángel Aguirre.

El nombramiento de Ortega fue cuestionado por varias de las corrientes del PRD, al que Aguirre se unió en 2010, cuando el PRI, donde había militado por más de 30 años, eligió a Manuel Añorve como su candidato. Aguirre dejó las filas priistas, se unió al PRD, ganó la elección en enero de 2011 y ocupó el cargo hasta el jueves 23 pasado.

Los legisladores guerrerenses se llevaron tres días para votar al sustituto de Aguirre. No aprobaron su "licencia hasta la madrugada del domingo, pero Guerrero amaneció sin gobernador porque no había acuerdo entre las múltiples corrientes del PRD, que mantiene la mayoría del Congreso local.

Así las Cosas, hasta pronto.