Tras bambalinas

"El último teatro del mundo"/I

En la ficción escénica son una Catarina y una luciérnaga. La primera es creativa, emprendedora, inquieta, es una artista. La segunda la apoya todo el tiempo y, obviamente, emite la luz que ilumina a la catarina y le ayuda a brillar.

En la realidad son José Manuel Lopez Velarde, dramaturgo, director, diseñador escénico, actor; y Óscar Carnicero, su esposo, director de arte y hoy productor de El último teatro del mundo, un musical maravilloso creado por López Velarde, con el que se inaugura La Teatrería, un nuevo espacio artístico en la colonia Roma.

Al ver el resultado (tanto del espacio, que incluye, además del teatro, un restaurante, un bar y una escuela; como del montaje mismo) es evidente que no ha sido un trabajo fácil. Levantar este proyecto ha sido una ardua tarea, y que ha sido posible gracias a la suma de los talentos de estos dos hombres, que a lo largo de los últimos años han mostrado una y otra vez su amor por el arte.

José Manuel saltó a la fama gracias a Mentiras que, en su séptimo año de temporada, es evidentemente el musical más exitoso en la historia de nuestro país. Pese a este triunfo inusitado, López Velarde no se sentó a disfrutar del éxito o buscó repetir la  fórmula, sino que se lanzó a la búsqueda de nuevos caminos.

Gracias a esa inquietud pudimos disfrutar de montajes maravillosos, como El palacio del olvido, Si  nos dejan, Casi un pueblo y Canciones desde una cama sin tender; las primeras dos de su autoría. En todas, el único denominador común era que no había denominador común.

Absolutamente distintas una de otra, cada una de ellas fue muestra del enorme talento que como autor y director tiene José Manuel.

Lo mismo podríamos decir de Óscar Carnicero, quien tiene una sólida  y larga carrera como director de arte de múltiples comerciales y otras campañas publicitarias y como creador de espacios.

Hoy, esos talentos se unen y se pueden gozar en La Teatrería, donde se presenta El último teatro del mundo, que vale la pena comentar con amplitud y detalle (lo haré en este mismo espacio la próxima semana), pues es un musical ciento por ciento mexicano, original, y que vale mucho la pena ver.

La Teatrería se encuentra en el número 152 de la calle Tabasco, en la colonia Roma.

 

hugohernandez@mejorteatro.com