Tras bambalinas

"Una semana… ¡nada más!"

Me he reído como hace mucho no lo hacía. Y subrayo esto porque hoy, como nunca, el teatro puede cumplir una de sus muchas funciones, la de divertir, con obras como Una semana… ¡nada más!, en la que el público ríe y ríe y ríe, y vuelve a reír… hasta decir basta.

En el programa de mano de esta comedia de enredos, leo una frase que llama poderosamente mi atención: la raza humana tiene un arma verdaderamente eficaz para salir de sus problemas: la risa.

El autor de la misma es el famoso escritor Mark Twain, quien con toda seguridad opinaría que luego de ver Una semana… ¡nada más!, el público se lleva a su casa un arsenal de carcajadas, que lo ayudarán a hacer frente con renovados bríos al tránsito, la crisis económica, la inseguridad y los otros muchos  males que hoy nos agobian.

Escrita por el francés Michel Clement, Una semana… ¡nada más! es la actualización de un género que por muchas décadas dominó la escena en el terreno de la comedia mundial: el voudeville (vodevil, en buen cristiano), que tiene como esencia el enredo, generalmente amoroso, y muchas veces relacionado con la infidelidad.

Clement lleva estas premisas a una situación propia del siglo XXI, con personajes de hoy, tres jóvenes que podrían ser cualquiera de esta ciudad y logra un resultado verdaderamente hilarante.

La anécdota es simple: Paul ya no soporta a Sofía, su novia, y quiere romper con ella, pero no sabe cómo. Llevan viviendo juntos 4 meses, que para él han sido casi el infierno, mientras que para ella son la mejor experiencia de su vida. La cosa se complica porque, además, él quiere quedarse con el departamento que comparten. 

Es aquí cuando entra a escena, sin quererlo, el mejor amigo de él, a quien pide ayuda para poner punto final a esta situación. Contra su voluntad, el amigo acepta irse a vivir con ellos, pero le advierte que será una semana… ¡nada más!, para así hacer que ella estalle, pierda los estribos y decida irse de la casa. Sin embargo… y aquí es donde empiezan los enredos y todo se vuelve confusión y risas y más risas…

Brilla en Una semana… ¡nada más! el talento de cuatro jóvenes: los tres actores, Violeta Isfel, Ricardo Fastlicht y Ricardo Margaleff y el director, Mauricio Galaz. Estupendo trabajo de los cuatro. Felicidades por tanta risa.

Así que si le urge reír… he aquí la medicina. Tómesela  Una semana… ¡nada más! y santo remedio.

hugohernandez@mejorteatro.com