Tras bambalinas

'Verdad o reto'

La VERDAD es que el RETO era, y es, mayúsculo para el musical Verdad o reto.

Luego del histórico triunfo de Mentiras, que por cierto ayer cumplió 2 mil 500 representaciones ininterrumpidas en su octavo año de temporada, las expectativas del público para cualquier musical que se atreva a copiar el modelo son muy elevadas, lo cual, obviamente, es muy bueno.

Ha sido tal el éxito de Mentiras que mucha gente olvida que antes ya había habido otros musicales con este formato. Sin ir más lejos la misma empresa productora ha puesto en escena Bésame mucho (boleros), Si nos dejan (ranchero), Mamma Mia! (ABBA), Hoy no me puedo levantar (Mecano).

Conocido como musical de jukebox o rockola, estas puestas en escena, por si alguien no lo sabe, son aquellas que utilizan canciones famosas que se integran en una trama teatral y sirven para contar la anécdota.

En el caso de Verdad o reto las canciones fueron no solo famosas, sino famosísimas en la década de los 90 en las voces de Alejandro Fernández, Luis Miguel, Alejandra Guzmán, Gloria Trevi, Shakira, Selena, Fey, y de grupos como OV7, Magneto, Mercurio y Jeans, entre otros.

Muchas de esas estrellas han seguido en primera línea desde entonces y otras de esas figuras noventeras están nuevamente en el candelero y sus conciertos agotan estadios y salas en todo el país, e incluso en varios lugares del extranjero.

Por ello era solo cuestión de tiempo que se montara el musical de los 90, que llega a la cartelera bajo la producción del llamado Rey Midas de la escena: Morris Gilbert.

Escrita por Juan Carlos Porragas y Mauricio Galaz, este último también director de escena, Verdad o reto es un divertimento escénico que con música y textos transporta materialmente al público a esa hoy tan recordada década.

Tazos, tamatgochis, pepsilindros, reviven en torno al intercolegial de baile, o telenovelas como Muñecos de papel, series como Guardianes de la bahía, o películas como Titanic, y por supuesto, decenas de temas musicales que fueron tan exitosos que incluso los que no somos noventeros conocemos.

Buenos cantantes y buenos bailarines son la base sobre la que se levanta esta divertida puesta en escena en la que una vez más se apuesta por talento mexicano en cada uno de los renglones.

El reto está ahí, ahora toca al público hacerlo una contundente realidad.


hugohernandez@mejorteatro.com