Tras bambalinas

"El loco y la camisa"

Papá, mamá y dos hijos, una “ella” de aproximadamente 20 años, y un “él”, un poco menor. En teoría, la familia ideal, pero...

Todos lo sabemos, porque todos pertenecemos a una, que cada familia es un mundo, con sus singularidades, secretos,  problemas colectivos. Y si consideramos que cada uno de los integrantes de la misma tiene también su propia historia, la ecuación se vuelve muchísimo más compleja.

El loco y la camisa es el título de una excelente puesta en escena que opera como una especie de gran lupa sobre una familia aparentemente común y corriente, para mostrarnos en una divertidísima y angustiante farsa lo que todos en mayor o menor medida vivimos en nuestras casas.

Escrita por Nelson Valente, El loco y la camisa cuenta una anécdota que a primera vista podría parecer inocua: la hija de una familia invita a su novio a su casa para presentarlo a sus padres. Sin embargo, la situación se complica, pues su hermano “sufre” de un mal que lo hace hablar directa y crudamente, y dice verdades que desnudan a todos a su alrededor.

El hermano es precisamente el loco al que hace alusión el título. ¿Y la camisa? Para descubrirla  hay que acudir a ver esta obra dirigida por Sebastián Sánchez Amunátegui, quien como en su anterior trabajo, Los arrepentidos, apuesta por centrar su atención, y en consecuencia la del público, en el desempeño de su cuerpo de actores.

La historia es abrumadora, y lo es aún más, gracias al talento de Emilio Guerrero, Mercedes Olea (alterna con Verónica Langer), Sonia Couto, Manuel Balbi y, sobre todo, Ignacio Riva Palacio, quien en el papel del hermano es el pivote de una historia impredecible, en la que todos nos vemos reflejados.

Conocía ya el trabajo de cada uno de los integrantes del elenco,  y siempre ha sido estupendo, pero en esta obra volvieron a sorprenderme, pues el tono enloquecido que tiene el montaje les exige que se lancen literalmente al vacío, con la esperanza  de salir a flote gracias a la calidad del texto y la reacción del público, que debe entrar a la dinámica agobiante que reclama la puesta en escena para entenderla y disfrutarla a plenitud.

Felicidades a Ignacio Riva Palacio, quien además de actuar brillantemente, adaptó la obra y la coproduce junto con el director.

El loco y la camisa se presenta en el cada vez más activo Foto Lucerna, que comandan Mariana Garza y Pablo Perroni, de viernes a domingo.

hugohernandez@mejorteatro.com