Tras bambalinas

'La jaula de las locas'

Tan famosa fue la película francesa La jaula de las locas (filmada en 1978), que poca gente sabe, o siquiera imagina, que esta historia nació en el teatro, en 1973 para ser exacto y de la pluma de Jean Poiret.

Tal fue el éxito del filme que un par de años después tuvo una segunda parte (mucho menos afortunada que la primera) e incluso una tercera (1985), una versión norteamericana (1996), y por supuesto el musical teatral, que desde su estrenó en Broadway en 1983 se ha presentado en materialmente todo el mundo.

En nuestro país se presentó un primer e inolvidable montaje en 1993 en el hoy desaparecido teatro Silvia Pinal, y ahora regresa de manos del entusiasta y trabajador Juan Torres, quien recibe aquí, ni duda cabe, una especie de graduación como productor, pues el montaje que hoy triunfa en el teatro Hidalgo es realmente de primera.

Muchas son las virtudes de esta puesta en escena, que por falta de espacio, enlistaré rápidamente, pero tratando de cubrir todos los rubros dignos de la muy merecida ovación con la que cierran cada función.

Pese a sus más de 30 años de vida, la anécdota del musical sigue siendo vigente, interesante y muy divertida, a lo que hay que sumar una música maravillosa con un par de canciones que hoy ya son icónicas del teatro musical en el mundo entero.

El primer gran acierto de este montaje es, sin duda, su elenco. Estupendo. Para nadie son sorpresa la calidad como actores y cantantes de Mario Iván Martínez y Roberto Blandón.

Cada uno tiene una sólida y versátil trayectoria que se nota en cada escena, en cada canción, en cada momento de esta puesta en escena.

Bravo a Patricio Castillo, Aída Pierce, Israel Estrada y Rogelio Suárez, quienes son los otros pilares sobre los que se levanta esta obra, dirigida por Matías Gorlero, responsable también de la iluminación, y quien al menos para mí es una enorme y muy afortunada sorpresa verlo en la dirección de musical.

Muy bien el resto del elenco (bailarines y cantantes). Estupendos todos en cada uno de los muy energéticos cuadros musicales.

Aplausos, también, para Óscar Acosta (escenografía), Pepe Posada (coreografía), Bernardo Vázquez (maquillaje y pelucas), William Ivey Long (vestuario) y Eduardo Soto (dirección musical).

La jaula de las locas, que triunfa de viernes a domingo en el teatro Hidalgo, a un costado de la Alameda Central, un montaje que divierte y emociona.


hugohernandez@mejorteatro.com