Tras bambalinas

"Un hombre ajeno"

Una muy popular conductora de un programa de espectáculos resumió de la siguiente manera el montaje de Unhombre ajeno: “Hagan de cuenta que estuvieran viendo a los sobrinos del Pato Donald, a los patitos Hugo, Paco y Luis. Uno termina la frase que el otro empezó, y así se va contando la historia”.

Aunque resulte obvio subrayarlo, ésa es una manera muy simplista de ver esta obra escrita y dirigida por Alejandro Ricaño, sin duda uno de los creadores más sólidos e interesantes del último lustro en la escena mexicana.

Como bien se explica en el programa de mano, la premisa de Un hombre ajeno “quizá no es muy distinta a la que planteó Camus en El extranjero: no pertenecemos a este lugar; el sinsentido de la existencia humana nace de la sensación de sentirnos desfasados  de nuestro entorno”.

Por ello, Ricaño opta por fraccionar al protagonista, quien dependiendo de la situación y dependiendo de su interlocutor actúa de maneras distintas, es casi ‘otro’; y qué mejor manera de subrayarlo que hacer que tres actores le den vida.

Sin embargo, no solo se ‘fracciona’ al protagonista, sino que los tres actores que participan en el montaje dan vida indiscriminadamente a todos los personajes de la anécdota, lo cual repercute en un trabajo actoral estupendo de los tres integrantes del elenco.

José María Yazpik, Osvaldo Benavides y Adrián Vázquez brillan, sin exagerar, en este montaje, que es una especie de rompecabezas de 5 mil piezas, o un reloj con el más complicado sistema de precisión y exactitud.

Qué gusto ver a un par de actores como Yazpik y Benavides, que pese a sus muchos éxitos televisivos y cinematográficos no se alejan del teatro, donde lucen sus capacidades al máximo. Y también da gusto ver a Adrián, un actor de extracto 100% teatral, que completa el perfecto triángulo al que Ricaño ha pulido admirablemente.   

Profunda, inteligente, divertida, sorpresiva, irreverente, muchos son los calificativos que se pueden aplicar a Unhombre ajeno, cada espectador sabrá cuál es el que mejor define lo que este montaje le deja.

Solo doce semanas durará la temporada de esta obra en la sala Chopin, por lo que hay que darse prisa y no perdérsela.

hugohernandez@mejorteatro.com