Tras bambalinas

¿Por qué la gallina cruzó el camino?

Que el teatro es imaginación pura, no me cabe la menor duda. Sin embargo, ver la maravillosa obra ¿Por qué lagallina cruzó el camino? me hizo nuevamente consciente de ello, pues con un mínimo de recursos físicos, pero un uso máximo de la creatividad, crea un mundo mágico que permite una fuerte y emotiva conexión entre el hecho teatral y su público.

Se trata de un montaje de la compañía ReNo, dentro de un proyecto al que han llamado Teatro Inclusivo, y que promueve la participación de personas con discapacidad motriz, por lo que las actrices que participan se mantienen sentadas todo el tiempo, lo que las “obliga” a desplegar otras muchas habilidades y recurrir a un arsenal de elementos teatrales, que tienen como denominador común la sencillez y la inventiva.

Con su título, ¿Por qué la gallina cruzó el camino? alude a esa vieja pregunta-chiste capciosa para la cual no existe una única respuesta, y que en este caso está ligada a la migración a la que se ven orillados miles de mexicanos que buscan en otro lugar las oportunidades que no encuentran en su país.

La anécdota, aparentemente sencilla en la que dos niñas en su pueblo esperan el regreso de sus padres para celebrar su cumpleaños, y que a primera vista podría suponerse lacrimógena y nada apta para niños, se transforma en un montaje divertido, sorprendente y conmovedor, gracias a la creatividad y a los ilimitados recursos ciento por ciento teatrales.

Escrita y dirigida por Ray Nolasco, ¿Por qué la gallina cruzó el camino? es uno de esos montajes que llega directo al corazón, por su sencillez, su pulcritud y su verdad.

Dos actrices sentadas frente a una mesa se convierten en una especie de magas, que van sacando de un metafórico sombrero un truco tras otro con lo que mantienen la atención absoluta de niños y adultos, y transforman lo que en otro contexto sería algo trágico, en una experiencia más a la que hay que enfrentarse u solucionar, cuando se quiere alcanzar algo en la vida.

Una ovación, de verdad, para Ray Nolasco, de quien desafortunadamente no conozco más que este trabajo, pero al que sin duda seguiré muy de cerca; y bravo para Jeniffer Moreno y Adriana Resendiz, las dos estupendas actrices que hacen posible que la magia cobre vida.

Dos noticias buenas: esta obra se presenta los domingos  a las 13 horas en el Círculo Teatral (Veracruz 107,, col. Condesa) y gracias a Musbi AC, la entrada es gratuita los domingos 5 y 12 de abril.

hugohernandez@mejorteatro.com