Tras bambalinas

"El curioso incidente del perro a la medianoche" (I)

Es un gusto enorme ver el trabajo de Francisco Franco en la dirección escénica. ¡Sorprendente!.

El teatro, de verdad, es un sitio mágico, en el que, como dice Susana Alexander, lo único que se necesita es un alguien que tenga algo que decir a alguien que lo quiera escuchar y ese algo interesante que los conecte.

Eso está sucediendo en el teatro Insurgentes, donde se presenta El curioso incidente del perro a la medianoche, sin duda alguna una de las mejores puestas en escena que hemos visto en nuestro país.

Basada en la novela del mismo título escrita por Mark Haddon, esta obra de Simon Stephens, cuenta la historia de un adolescente, Cristopher, quien sufre el síndrome de aspergen (una especie de autismo) que le impide relacionarse de manera natural con las demás personas, pese a la genialidad y las capacidades que posee.

La anécdota arranca cuando Cristopher descubre una mañana que el perro de su vecina ha sido asesinado y él inicia una investigación para saber quién cometió el crimen. Sin proponérselo, y de manera casi accidental, el joven irá descubriendo una serie de verdades muy importantes sobre su familia y sobre sí mismo (vivirá un verdadero viaje iniciático) que no develaré aquí, pues son el centro de la trama.

De lo que sí hablaré es del estupendo equipo de esta puesta en escena que producen Claudio Carrera, Tina Galindo y Federico González Compeán.

Es un gusto enorme ver el trabajo de Francisco Franco en la dirección escénica. ¡Sorprendente!. Lo que ha conceptualizado y logrado Francisco es estupendo. El montaje en su totalidad, y cada escena en particular, son un ejemplo de talento y cuidado absoluto.

Recuerdo otros montajes dirigidos por Franco, como Master Class, Frankie y Johnnyen el claro de luna, y es evidente que esta obra no es casualidad, sino resultado de la experiencia, el talento y la dedicación. Francisco es uno de los grandes, en este terreno.

Es imprescindible subrayar que las ideas de Franco funcionan tan bien, porque van de la mano de un verdadero genio de la escenografía. Se trata de Jorge Ballina, quien vuelve a sorprender con un trabajo impecable. Cuando uno cree que ya lo vio todo de Ballina, Jorge vuelve a sorprender con una propuesta fresca, moderna, ágil, innovadora, impresionante.

Es para ponerse de pie y aplaudir  el trabajo de esta dupla; y a ellos hay que agregar el talento musical de Julieta Venegas, quien antes de la fama ya había colaborado con Francisco en Calígula probablemente. Ahora bien, todo esto sería nada sin un elenco que diera cuerpo a ideas y propuestas de estos creativos. Y de ese elenco hablaré la próxima semana, para dedicarle el espacio que se merecen.

Mientras tanto, permítame desear a todos los lectores, un maravilloso 2014, lleno de salud, amor... y, por supuesto, ¡mucho teatro!  

hugohernandez@mejorteatro.com