Tras bambalinas

‘El cuidador’


En la mitad de la función, en la primera fila del pequeño teatro Ofelia una espectadora se levanta de su asiento y entre lágrimas dice en voz alta y entrecortada: ¡Perdón, perdón, pero no puedo seguir viendo. Mi madre murió así y no puedo más; me tengo que salir!

Junto con su acompañante abandona la sala, mientras en el escenario Sergio Ochoa la despide y agradece su presencia. Solidario, explica: Sí, no es fácil; nada fácil.

Y sigue la función.

Se trata de El cuidador, o ¡Mamá, las llaves del coche no van en el refri!, en la que Sergio Ochoa cuenta la fuerte experiencia que tuvo con su madre, la muy recordada actriz Leonorilda Ochoa, quien vivió sus últimos 10 años con alzhéimer, ese terrible mal que crece y crece y crece en nuestras sociedades.

Paradójicamente esta historia, pese a lo espantoso del mal que aborda, es una puesta en escena divertida, mucho, tierna, conmovedora, que como todo el buen teatro, nos enfrenta a la realidad no para aterrarnos, sino para hacernos conscientes de ella y poder manejarla, vivirla, de la mejor manera posible.

Para lograrlo este montaje se vale de cuatro factores básicos.

Primero, y antes que nada, de la GRAN figura de Leonorilda, quien a lo largo de muchos años nos divirtió con sus brillantes trabajos en televisión, cine y teatro. Algunos de los cuales vemos gracias al video que se proyecta.

A esto hay que sumar el muy bien texto escrito por Sergio, quien por obvias razones conoció, vivió, de primera mano. Esas vivencias, seguramente dolorosas en su momento, hoy han pasado por el trabajo del dramaturgo, y son divertidas, ocurrentes…

La fresca y ágil actuación del mismo Sergio es el tercer pilar de esta historia, al que hay que sumar una muy atinada, creativa y fresca dirección de escena de Omar Medina, quien se va consolidando más y más en estos terrenos.

“El olvido, dice Omar Medina en el programa de mano, es uno de los miedos más añejos que compartimos como humanidad”. Nada más cierto. Y peor aun cuando se vive de cerca, por ello, suena esperanzadora, y muy cierta lo que dice Sergio Ochoa como familiar de una persona afectada por el alzhéimer: “Lo importante es que nosotros sí sabemos quiénes son y quiénes fueron en nuestra vida”.

El cuidador, o ¡Mamá, las llaves del coche no van en el refri! se presenta los jueves a las 20:30 horas en el teatro Ofelia, que está en Thiers 287, casi esquina con Mariano Escobedo, en la colonia Anzures.

hugohernandez@mejorteatro.com