Tras bambalinas

"Wicked"

El tema de hoy es obligado. Y lo es porque hacía mucho tiempo, años, que un estreno no era tan esperado. Se trata de Wicked, que ayer por la noche levantó formalmente el telón, para la que sin duda será una larga y exitosa temporada.

Sin exagerar todo mundo habla de este musical; todo mundo lo quiere ver, y ojalá lo hagan, porque de verdad es un gran espectáculo.

Más allá de su espectacular montaje (que lo es, y por mucho), Wicked es un gran musical, porque tiene una historia sólida, de peso, una anécdota interesante, que emociona, que llega, que conecta con la gente.

Wicked es un fenómeno en el mundo. En todas las ciudades en las que se ha presentado hasta ahora ha roto récords de audiencia, tanto así que en 10 años de historia ya ha sido vista por 37 millones de personas. Y no solo eso, ha cosechado premios como ninguna: 50 de los galardones más importantes del orbe. ¿Por qué?

La respuesta es simple y al mismo tiempo profunda: Wicked es un éxito, porque habla a la gente del día a día, de las cosas cotidianas, de lo que nos pasa a todos tengamos la edad que tengamos y vivamos donde vivamos. Paradójicamente esta historia de brujas, magos, changos voladores y animales que hablan, refleja situaciones que todos hemos enfrentado en algún momento de nuestras vidas.

Amistad, rechazo, amor, burlas, desencuentros, esperanza, ilusión, enamoramiento, ruptura, celos… son algunos de los temas centrales que viven Elphaba, Glinda, Fiyero o el Mago.

Bravo primero a los autores de este musical (el multipremiado y prestigiado Stephen Schwartz y Winnie Holzman), por un trabajo redondo, una historia minuciosa, profunda, pero accesible para todo mundo, y una música y unas canciones entrañables; después bravo también para el equipo creativo que la ha montado con un cuidado y una perfección admirables, y finalmente al elenco, a quien por falta de espacio no puedo nombrar aquí completo, por lo que solo me limitaré a decir que sin duda en la carrera de Danna Paola (Elphaba) y Cecilia de la Cueva (Glinda) habrá un antes y un después de Wicked.

Y agregaré un bravo más al teatro Telcel, impresionante, en el que triunfa este musical que marca una nueva etapa en la historia del género en nuestro país.

No se la pierdan. A todos, les va a encantar.

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