Tras bambalinas

'Oler la sangre'

A dos de los tres los conozco hace años. Son un par de chamacos, muy jóvenes, cuando mucho 25 años. Y es un gusto enorme verlos tan creativos, propositivos, tan amantes del teatro.

Se trata de Ro Banda, autor y director, y Saúl Campos, productor ejecutivo, y ambos promotores, entre otra decena de actividades de la estupenda obra Oler la sangre, que actualmente hace temporada los lunes en el teatro de La Capilla, en Madrid 13 en Coyoacán.

Conocí primero a Ro, hace una década, y era realmente casi un adolescente (él, no yo); me sorprendió su talento como dramaturgo y como director, pero más me sorprendió lo profundidad de sus textos y sus montajes.

A Saúl lo conocí hace un lustro, aproximadamente, escribiendo sobre teatro, y me llamó la seriedad de su trabajo, el profesionalismo de sus entrevistas y sus reseñas y críticas.

Les perdí un poco la pista a ambos y ahora los reencuentro juntos en este montaje, estupendo ya lo dije, que todos los lunes de febrero se presentará en Coyoacán.

Si la aritmética dice que la suma de uno y uno son dos, en Oler la sangre la suma de Ro y Saúl ha dado mucho más que dos, como dice el poema. Ha dado una compañía estupenda de teatro joven, a la que vale la pena seguirle la pista.

Dos hermanos, que no saben que lo son, se conocen el día de la muerte de su abuela, es ella, en sendas cartas, quien post mórtem los presenta. Empiezan a sí un camino de descubrimiento en el que uno se pregunta constantemente: ¿es cierto que la sangre llama? ¿a los hermanos (y la familia en general) se les quiere por naturaleza o el amor fraternal se construye sobre la cotidianeidad.

Al muy atractivo texto de Ro, hay que sumarle su fresca dirección, llena de hallazgos, momentos emotivos, fragmentos realmente plásticos.

Todo ello sería imposible sin dos trabajos actores sólidos y muy solventes, a los que nos tienen acostumbrados, Víctor Hugo Martin y Adriana Llabrés. De verdad sensacionales.

Qué gusto reencontrar a dos jóvenes tan talentosos, tan audaces, tan echados para adelante y que se lanzan a impulsar sus propios proyectos. Vale la pena verlos: todos los lunes de febrero Teatro de La Capilla.


hugohernandez@mejorteatro.com