Tras bambalinas

"Madre Coraje y sus hijos"

En los años 40 del siglo pasado, Bertolt Brecht escribió una obra sobre una mujer que vivía en el siglo XVII en la Europa central. En 2014 esa historia se monta en la UNAM en una adaptación que ubica la trama en el México revolucionario de los primeros años del siglo XX. ¡Qué mezcolanza!

Se trata de Madre coraje y sus hijos, una historia sobre guerra, pobreza, injusticia y la lucha y el amor de todo lo que una mujer está dispuesta a hacer, y hace, por sus vástagos.

En un primer momento podría parecer que el salto entre la idea original y esta versión es muy grande y arriesgado; sin embargo, al ver el resultado, lo primero que viene a mi mente es aquella famosa frase atribuida a don Jesús Reyes Heroles en la que aseguraba: “Hay que hacer todos los cambios que sean necesarios para que el mensaje se mantenga igual”.

Y en este caso así es. El equipo que encabeza Iona Weissberg ha modificado todo lo que ha debido modificar para que la esencia de la historia se mantenga intacta.

Brecht, como bien se sabe, construyó su discurso a partir de lo que llamó teatro épico, que combina la teoría del distanciamiento, con el music hall y el cabaret. Así pues, al trasladar la historia a la Revolución mexicana, qué mejor que utilizar los elementos de la revista musical, las tandas y la carpa mexicanas. Y el resultado es realmente grato.

Según sé, se trata de un proyecto que Iona, como directora  de escena, desarrolla a partir de su trabajo como docente en la Unam con la colaboración de sus alumnos, algunos en la parte creativa y otros en lo actoral. Lo cual lo hace doblemente meritorio. Un aplauso para Weissberg, quien, por ejemplo, comparte el crédito de la dirección escénica con una de sus estudiantes: Aline de la Cruz.

Para montarlo, invitaron a varios profesionales del teatro. Por ejemplo, Sergio Villegas es el responsable del diseño de la muy bien lograda escenografía; Emilio Rebollar del vestuario y Xóchitl González de la iluminación.

En la parte actoral hay que destacar a Alejandra Ley, quien se echa a cuestas la responsabilidad de dar vida a Madre Coraje, encargo que saca muy dignamente. Felicitaciones a Rodrigo Murray, estupendo como siempre. 

Divertida, conmovedora, sorpresiva. Buen teatro en la sala Juan Ruiz de Alarcón del siempre maravilloso Centro Cultural Universitario.

hugohernandez@mejorteatro.com