Tras bambalinas

"Extraños en un tren"

A mi mamá, que no se cansa

La premisa no podría ser más interesante: Alfred Hitchcock en la dirección; una historia original de Patricia Highsmith y un guión de Raymond Chandler. Se trata de Extraños en un tren, uno de los grandes éxitos cinematográficos del llamado ‘Amo del suspenso’, que hoy triunfa en los escenarios teatrales.

Me había resistido un poco a ver esta puesta en escena, por el prejuicio de “qué habrán hecho en teatro con esta gran película”; pero, ¡oh sorpresa!, me he encontrado con que la versión escénica de Extraños en un tren es una suma de aciertos que bien vale la pena enlistar.

Antes que nada hay que hablar de un buen desempeño en la adaptación, realizado por Craig Warner, quien ha conjuntado el trabajo novelístico de Highsmith con el cinematográfico de Hitchcock y ha resuelto estupendamente la trama en el lenguaje teatral.

La anécdota cuenta el encuentro fortuito de dos hombres en un tren, en el que uno de ellos le propone al otro cometer dos asesinatos que los benefician mutuamente.

No entro en más detalles porque en ese acuerdo radica mucho del interés de la trama, baste decir que lo que en un principio parece una broma de mal gusto o solo un juego macabro, se convertirá en una pesadilla macabra que tan bien se le dan tanto a a Highsmith como a Hitchcock.

A esto hay que sumarle la atinada dirección de Manuel González Gil, quien ha resuelto con gran habilidad la progresión de la trama y los muchos espacios en los que sucede la acción de este thriller.

Por supuesto hay que sumar el buen desempeño actoral de un elenco que encabezan Luis Roberto Guzmán, Luis Ernesto Franco y Claudia Álvarez,  tres jóvenes actores, quienes pese a sus sólidas y prolíficas carreras televisivas no se alejan del teatro, y permanentemente están en las tablas creciendo y mostrando que son mucho más que galanes o heroínas de telenovelas.

Junto a ellos están Sylvia Pasquel y Anabel Ferreira (alternando personaje) y Salvador Pineda, brillan en roles de soporte, capitales para esta historia truculenta y llena de recovecos.

Recién reestreno Extraños en un tren en el teatro Wilberto Cantón, y a juzgar por la cantidad de público con el que me tocó compartir función el pasado fin de semana, la temporada va para largo.

Felicidades al entusiasta productor Sergio Gabriel por este trabajo, que vale mucho la pena ver.  

hugohernandez@mejorteatro.com