Tras bambalinas

"Desvenando: Mole escénico"

Conocí el trabajo de Richard Viqueira hace aproximadamente una década y me encantó.

Recuerdo Vencer al sensei, una maravilla escénica que tuvo una larguísima temporada que incluso se extendió con enorme éxito a varios festivales en el extranjero. Fue tal la aceptación que, cosa rarísima en teatro, hubo una segunda parte.

Luego vi Cuerdas, otro montaje excepcional (que hoy se presenta en una nueva puesta en escena, con tres actores muy de moda. Que muero por ver, por cierto). Y así podría enlistar una decena de gratísimas experiencias disfrutando trabajos dirigidos, escritos o actuados por Richard.

Por ello, cuando recibí su invitación para ir a ver Desvenar, me sentí inmediatamente emocionado, no de manera exagerada para evitar la desilusión, la cual, afortunadamente, no apareció. Es más, he de decir que una vez más Richard Viqueira volvió a sorprenderme.

Y lo hace, primero, por su imaginación para inventar historias. Como ésta que surge de algo que es la cotidianidad pura para los mexicanos: el chile, que en manos de Viqueira se convierte en materia de reflexión botánica, culinaria, lingüística, religiosa, patriótica, musical, histórica, política…

De verdad no deja de maravillarme su capacidad para ver elementos dramáticos, y llevarlos a escena obviamente, donde los demás no vemos más que algo común y de todos los días.

Bravo a su trabajo como dramaturgo, pero no solo eso. Richard, ya en su papel de director de escena, es una fuente inagotable de ideas que plasma de manera soberbia en este montaje que él mismo ha calificado, de manera más que atinada, como “mole escénico”.

Performance, danza, teatro físico, pintura viviente, lucha escénica, concierto, parodia, son chiles (elementos) de este mole (puesta en escena) que hace un retrato divertido, ingenioso, creativo, irreverente y profundo de este país, en el que el chile es esencia misma de nuestra naturaleza.

Bravo, también, para el Richard actor, muy bien y con la fuerza de siempre, y que en esta ocasión comparte el escenario con Valentina Garibay y Ángel Luna, este último también excelente cantante y músico.

Desvenando, mole escénico, se presenta todos los martes en ese foro maravilloso y siempre propositivo que es La Gruta del teatro Helénico.

hugohernandez@mejorteatro.com