Tras bambalinas

"Criminal"

Conocí a Javier Daulte primero como dramaturgo y luego como director de escena, y en ambas facetas me parece no solo talentoso, sino además arriesgado y propositivo.

¿Estás ahí?, una singular historia  de fantasmas fue su primer texto que vi en escena y me pareció genial. Luego tuve oportunidad de verlo de cerca montando la obra Un dios salvaje, que era de una calidad insuperable.

Hoy vuelvo a encontrarlo en su faceta de dramaturgo con una obra que es inquietante desde el título. Se trata de Criminal, que llega a nuestro país de la mano de un talentoso director de escena que ha hecho justicia a un texto brillante y el público puede disfrutar de un montaje realmente maravilloso.

De Sebastián Sánchez Amunátegui, el director, he disfrutado Los arrepentidos y El loco y la camisa, dos montajes provocadores, arriesgados, inteligentes, críticos, como lo es también Criminal, que cuenta la historia de un matrimonio y sus respectivos psicoanalistas en una puesta en escena que es una especie de gran rompecabezas que se va armando ante los ojos del espectador.

Para lograr la magia y fluidez que requiere una puesta en escena tan singular como ésta, Sánchez Amunátegui se ha rodeado de un equipo creativo de primera: el diseño de escenografía es de las siempre innovadoras y propositivas Auda Caraza y Atenea Chávez; el de iluminación es de Matías Gorlero; música original de Edher Corte.

Y, por supuesto, un reconocimiento especial para quienes en cada función hacen posible que suceda una historia vertiginosa, llena de sutilezas y cortes que no son fáciles de representar y que aquí fluyen estupendamente gracias al talento de cuatro estupendos actores.

De Moisés Arizmendi no me sorprende, porque desde que lo conozco cada trabajo suyo es siempre de primera. Baste recordar Duda, Casi, un pueblo, Tío Vania, El narco negocia con Dios Actos indecentes, solo por mencionar algunos.

A Arap Bethke lo vi en Hard candy y me sorprendió muy gratamente, pues solo lo conocía por su trabajo televisivo. Aquí está espléndido.

De Fernanda Borches, en buena medida motor de esta puesta en escena, hay que subrayar su gran crecimiento en escena. La conocí como bailarina en el musical Los productores, luego la disfruté en El principio de Arquímedes y hoy brilla aquí por su fuerza y enorme vis cómica, al igual que Juan Martín Jáuregui.

Criminal, un gran espejo en que toda pareja debe verse.

hugohernandez@mejorteatro.com