Tras bambalinas

"Crímenes del corazón"

No la vi. Lamentablemente no tuve la oportunidad de ver el montaje Crímenes del corazón que se hizo en México hace aproximadamente un cuarto de siglo. Esa es la naturaleza del teatro: una vez que se baja el telón, el montaje no queda más que en el recuerdo.

No la vi y por lo tanto no recuerdo nada, pero estoy rodeado de gente que la vio y todo mundo afirma que se trataba de una joya dirigida por el maestro Héctor Mendoza, con las actuaciones de Julieta Egurrola, Margarita Sanz, Margarita Isabel, y Christian Bach quien sorprendió a todo mundo con un trabajo a la altura de sus compañeras de reparto, quienes ya desde entonces eran ubicadas entre las mejores intérpretes de nuestro país.

Tampoco vi la versión cinematográfica, que un par de amigas me describieron como maravillosa.

Con todo ese antecedente me lancé a ver la versión que ahora se presenta de viernes a domingo en el Centro Cultural Helénico.

Quizá porque mis expectativas eran muy altas, salí de la función con una  sensación de insatisfacción latente.

La obra es interesante. Un trío de hermanas vive un momento extremo de tensión, que las obliga a revaluar lo que ha sido su vida hasta ese momento, para darse cuenta al final que mucho de lo que han estado buscando está más cerca de lo que creían.

Podría yo decir que el montaje es correcto. Bien dirigido, bien actuado, con una escenografía adecuada, pero… no me llegó. No le di el golpe. No sentí las cuitas de las tres hermanas. Como que no les creí que esas tres historias de desgracias podrían sucederles a estas tres mujeres.

Cuesta mucho trabajo asimilar que Marina de Tavira es una solterona quedada sin esperanza; o que Irene Azuela vive sus últimos días de ‘gloria’ y belleza o que Ilse Salas es una fracasada en todos los terrenos.

Quizá son muy jóvenes para los personajes; quizá están demasiado guapas; quizá…

Jana Raluy, Martín Altomaro y Pedro de Tavira completan el reparto de esta versión de Crímenes de corazón, que lastimosamente no me enloqueció, como lo hubiera yo querido y esperado. 

hugohernandez@mejorteatro.com