Tras bambalinas

"Códice Tenoch"

Conocí a Luis Mario Moncada en 1990 como actor en la obra Los negros pájaros del adiós, en un maravilloso montaje en el que compartía créditos con Diana Bracho, Zaide Silvia Gutiérrez y Laura Almela. Por aquel trabajo, Luis Mario recibió el premio como Revelación Actoral del Año.  Era de suponerse que seguiría por ese camino; sin embargo, no fue así.

Moncada optó por la dramaturgia, donde volvió a brillar con obras como Carta a un artista adolescente (adaptación al texto de Joyce), Opción  múltiple, y Alicia detrás de la pantalla, entre otras, casi todas representadas. Hoy, sin temor a equivocarme, podría decir que Luis Mario ha alcanzado la madurez como autor con la obra Códice Tenoch, que presenta, en su sede de Coyoacán, la Compañía Nacional de Teatro.

Estrenada en 2012 en Londres con el título A Soldier in Every Son, como parte de un festival que reunió a compañías de todo el mundo, y con la coproducción de la CNT y la Royal Shakespeare Company, esta brillantísima puesta en escena hace un recorrido por 30 años de la historia prehispánica del valle de México, en el que la lucha por la supremacía provocó sangrientos enfrentamientos y toda clase de intrigas desconocidas; es más, ni siquiera imaginadas por la mayoría de los mexicanos.

Ver el Códice Tenoch es descubrir que nuestra historia está llena de personajes y de historias tan complejos como los que pueblan las tragedias de Shakespeare, escrito además en un tono tan accesible y divertido que se convierte en la clase más fácil sobre el México precolombino. Felicidades, Luis Mario.

Al impecable trabajo de Moncada hay que sumar la primerísima labor de cada uno de los creativos ligados a este proyecto: Bravo a la dirección de Roxana Silbert, la escenografía e iluminación de Jorge Ballina, el vestuario de Eloize Kazan, la música de Dave Price, solo por mencionar algunos.

Y una ovación, doblemente sonora, para el elenco. Todos excelentes, pero me permito subrayar la actuación de David Calderón, estupenda dicción,  enorme fuerza, sentimiento pleno y excelente presencia. Un joven actor con enorme futuro.

De igual manera un aplauso especial para las actuaciones siempre excelentes de Luis Rábago, Rodrigo Vázquez, Enrique Arreola, Emma Dib, Óscar Narváez, Mariana Giménez y Marta Aura.