Tecno empresa

Más ahorro y más pinchazos en el IMSS

Te cuento una buena y una que puede ser mala noticia por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social (@Tu_IMSS). Hace unas semanas emitió el fallo de la licitación para la adquisición de tiras reactivas para la detección de químicos en sangre y orina.

Las pruebas son para medir glucosa, colesterol y triglicéridos en sangre y para determinar como mínimo 10 parámetros en orina.

La buena noticia es que la aplicación de ese nuevo esquema de proveeduría permitió fomentar la diversificación de postulantes. Esta mayor competencia le generó al instituto ahorros por 35 millones de pesos respecto de lo comprado en 2014.

Según el instituto, las propuestas de las empresas se revisaron de manera puntual y detallada y se adjudicaron tres de las cuatro partidas licitadas. Las firmas adjudicadas fueron Grupo Ulten para las tiras de glucosa y colesterol, y las de orina el adjudicado fue Diagnoqualitys. Sobre la tira reactiva para triglicéridos el proceso se declaró desierto por posibles inconsistencias.

Dice el IMSS que las empresas ganadoras cumplieron con las condiciones de calidad y seguridad requeridas por el instituto. Señala que al subir de tres a 11 el número de proveedores se fomentó una mayor competencia en beneficio de la seguridad y la calidad.

Sin embargo, hay quienes no están muy de acuerdo y afirman que los fallos no cumplen con los estándares de calidad, funcionalidad y oportunidad. Afirman que el IMSS aprobó los productos sin realizar esa evaluación y solo se basó en el criterio del ahorro de costos. Esa es la mala.

Antes se realizaba un solo pinchazo en el dedo para las tres pruebas de sangre, ahora se pincha por cada una de la pruebas. Además, antes se colocaba en el dispositivo una sola tira para tres pruebas, ahora son tres tiras por cada paciente.

¿Será que salió más barato porque uno de los ganadores nunca ha celebrado un contrato de abasto similar con ninguna dependencia de salud?

Que la boca se me haga chicharrón, pero adquirir insumos más baratos puede resultar en servicios de baja calidad y peligrosos. Comprar barato puede significar un riesgo sanitario por el manejo de las muestras de sangre en enfermedades como hepatitis o sida.

Por ello creo que doctores y enfermeras encargados de operar esos insumos deberían ser mejor informados y capacitados para protegerlos.

hugo.gonzalez@milenio.com

http://twitter.com/hugogonzalez1