Tecno empresa

Segundo Informe y las TIC

Parece ya lugar común que, llegado el antaño conocido como “día del Presidente”, los balances, los recuentos, el ajuste de cifras, las prospectivas y las críticas a otro año de gobierno llenen las planas de los diarios y los espacios en los medios electrónicos, pero curiosamente este año no ha sido tan intenso este ejercicio periodístico, lo cual yo lo atribuyo a dos motivos: o todos estamos descansando del proceso legislativo de las reformas estructurales o ya nos cansamos de los informes.

Sin embargo, para llevar la contraria, ahora yo me dispongo a hacer un brevísimo balance del sector que me apasiona, las tecnologías de comunicación e información, el cual, definitivamente, ha vivido un cambio intenso con la aprobación de la reforma constitucional en el sector de las telecomunicaciones y radiodifusión.

Creo que no solo es mérito del gobierno federal, pues en este cambio cuenta mucho la labor de los legisladores, que si bien a ritmo de aquimichú aprobaron nuevas leyes, el poder construir ese Pacto por México, que quién sabe dónde quedó, es el gran mérito del gobierno federal encabezado por Enrique Peña Nieto.

No quiero decir que ya todo es belleza y perfección, pues todavía deben venir leyes de segunda generación o reglamentos para corregir o tapar los huecos que dejó la actual legislación; sin embargo, aunque me encantaría hacerlo, nadie le puede regatear a Peña ese éxito reformador, sobre todo porque se conjugará con medidas administrativas, como la Estrategia Digital Nacional, la cual, aunque sigo pensando que se queda corta y no tiene la dimensión que se le debe dar, al menos ya está caminando.

También, aunque no sé si se le pueda sumar como mérito al gobierno, el Instituto Federal de Telecomunicaciones por fin dio una buena nota, al haberse adelantado en la modificación de su estatuto interno, con lo cual acaba con varios cuellos de botella y termina, ahora sí, casi en definitiva, con la famosa doble ventanilla.

Sin embargo, no todo son buenas noticias, porque si bien se está cumpliendo con los tiempos en la licitación de las nuevas cadenas de televisión, los objetivos se están quedando cortos, porque cada vez más crece el número de inversionistas decepcionados del proceso y, por lo tanto, se bajan de la licitación, ya que cada vez se ve más cuesta arriba poder montar y arrancar un negocio televisivo que sea rentable a mediano plazo.

Ya son varios inversionistas que se bajaron  y solamente quedan vivos los que se sienten muy seguros de su triunfo; de los cuales te contaré más en tecnoempresa.mx.

hugo.gonzalez@milenio.com

http://twitter.com/hugogonzalez1