Tecno empresa

Nissan y la reforma energética

Si tienes la (in) sana costumbre de seguir este espacio, recordarás que desde hace más de un año he volteado la mirada hacia la industria automotriz, pues estoy seguro de que será ésta la que dentro de muy poco convergerá con las tecnologías de información y comunicación (TIC), ya que los automóviles son cada vez más inteligentes y van en camino hacia la autonomía total.

Sin embargo, mi interés por los autos no solamente se debe a esa marcada carrera hacia la convergencia con las TIC, sino también por el emocionante encuentro con tecnologías sustentables que permiten correr un vehículo con energías limpias, como la electricidad y, posiblemente dentro de poco, energía solar.

Te lo comento porque manejé por una semana un Leaf, de Nissan, el cual me maravilló por toda la tecnología, gadgets y confort que tiene (los cuales no le piden nada a cualquier auto de lujo) y por el alto desempeño de su motor, que te hacen olvidar que estas usando un choche eléctrico… hasta que te das cuenta de que has agotado la batería.

Ese es el gran problema del Leaf y de cualquier auto eléctrico. En México no existe la infraestructura ni los incentivos (más allá de los fiscales) para adquirir un coche de este tipo, pues si bien hay varias concesionarias en el Distrito Federal donde se pueden cargar, lo ideal sería programar cargas nocturnas mientras se encuentra estacionado en casa; sin embargo, son pocas las viviendas que tienen la capacidad eléctrica suficiente para dejar totalmente cargado el auto, pues para llegar hasta el tope de la autonomía del Leaf (130 kilómetros) se necesitan 18 horas continuas.

Por eso me parece muy interesante saber que Nissan Mexicana negocia con la Comisión Federal de Electricidad para lograr que los dueños de un Leaf obtengan una tarifa especial por el pago de su servicio, pues aunque no se gasta mucho en la recarga (casi 50 pesos al día), sería un estímulo y hasta un alivio saber que la inversión del coche se pagará más rápido gracias a que no se gastará en gasolina, tenencias, verificaciones y energía eléctrica.

Eso es lo que no incluyó la reforma energética, no se crearon los estímulos para quienes queremos dejar atrás el uso de combustibles fósiles para utilizar energías limpias, como los autos eléctricos o los paneles solares. Imagínate, en otros países hasta te pagan por reutilizar tu energía.

hugo.gonzalez@milenio.com

http://twitter.com/hugogonzalez1