Tecno empresa

Encontré una verdadera tecnoempresa

Seguramente cuando usas un automóvil lo que más te llama la atención es la potencia del motor y, por supuesto, el diseño de la carrocería, aspectos en los cuales las empresas armadoras invierten muchos miles de millones de dólares y, por lo menos, un par de años de investigación; sin embargo, hay factores en los cuales no has reparado y que son vitales para que puedas disfrutar, por ejemplo, de la potencia y seguridad de un vehículo como el Corvette Stingray, designado hace un año el mejor auto en Estados Unidos.

No me gusta farolear, pero en esta ocasión es necesario comentarte que a finales del año pasado tuve la oportunidad de manejar esa belleza de auto y, aunque no pude exigirle todo lo que hubiese querido, lo que sí pude probar del Corvette fue su poderosa aceleración (como una bestia) y su seguridad en el frenado, porque como soy medio zacatón prefiero medir primero la respuesta de los frenos y no la velocidad.

Pero ahora entiendo sobre ese poder en el frenado del Corvette, porque pude ver y confirmar con mis propios ojos todo el proceso con el cual se diseñan, prueban, calibran, manufacturan y certifican los discos de frenos de ese auto de General Motors.

Lo mejor de todo es que la fabricante de esos discos es una empresa mexicana a la cual se le cuadran las mejores firmas de autopartes del mundo y las principales armadoras le reconocen su trabajo; se trata de Rassini, una compañía de la cual oiremos mucho en los próximos años, pues va tendida en el desarrollo de tecnologías, por lo que no dudo que en el corto plazo serán estándar del mercado.

Al estar en su centro de investigación y desarrollo, cerca de Detroit, supe que entre 1.5 y 2 por ciento de es ventas son para innovar tanto en el uso de nuevos materiales como en nuevas técnicas para la fabricación de discos y muelles, razón por la cual ya tiene ocho patentes registradas y 12 en proceso.

Asimismo, tiene convenios con el Conacyt, el Cinvestav y la UNAM para relacionarse con investigadores, quienes les ayudan a identificar soluciones a las necesidades de sus clientes, obviamente eso sin contar con los más de 100 científicos que se la pasan investigando y probando nuevos materiales y tecnologías para diseñar productos finales.

Por eso este año será la primera empresa en medir el amortiguamiento y rechinido de sus equipos mediante un software diseñado por la misma empresa, que aunado a la tecnología de diseño virtual y el uso de maquinaria para medir el factor de corrosión y fricción hacen que sus productos cumplan con las duras normas de confort que marcan los fabricantes de Estados Unidos. Es Rassini, es mexicana y es una verdadera tecnoempresa.

hugo.gonzalez@milenio.com

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