Tecno empresa

Economía colaborativa y el "Uber de las chachas"

El pasado 18 de noviembre tuve la fortuna de escuchar a Don Tapscott @dtapscott, uno de los futurólogos más exitosos del mundo.

Habló sobre la manera en la cual la humanidad está creando una máquina enorme a través de internet tan solo con estar colaborando. Se trata de una nueva forma de crear valor, de generar una nueva y famosa economía colaborativa o que algunos llaman economía bajo demanda.

Es un gran desafío para la humanidad, pero sobre todo para los mexicanos, quienes no acostumbramos colaborar, salvo en desgracias.

Te lo comento porque recientemente se dieron dos noticias que me hacen pensar si estamos listos para esa nueva economía. Se trata de la compra de la startup mexicana @aventones por parte de la francesa @BlaBlaCar_FR y de la llegada a México de @Zolvers_latam. De la primera ya sabes, se trata de compartir tu transporte con desconocidos (rideshare) a fin de reducir el costo del traslado.

Del segundo, se trata de la primera red de contacto para que contrates por horas o días a personal de limpieza o mantenimiento. Yo le llamo el Uber de las chachas, porque, como con los taxis, los trabajadores de Zolvers son seleccionados después de varios exámenes.

Hay muchos detalles que te dejo en entrevista con Cecilia Retegui @cretegui, en tecnoempresa.mx, pero la neta, este servicio nos pone a prueba.

Será un reto a la confianza de y entre los mexicanos. ¿Llevarías a una persona a tu casa solo porque está registrada en la red de Zolvers, como se hace con los taxis de @Uber o @Cabify_Mexico?

Si respondes no, me temo que aún no estás listo para esa nueva y disruptiva economía. Es el método que también usa Airbnb, la cual te permite alquilar de forma temporal un sofá, habitación o departamento. También está la española Shippeer, empresa que comparte las cajuelas de los autos particulares para llevar mensajería.

La constante de ellos y la nuez de su éxito radica en la confianza, la transparencia y la colaboración; sin eso es imposible.

¿Debemos entonces comenzar a colaborar con gente extraña, así como con el Reto Goldcorp mejoró infinitamente la producción de oro? Es un debate serio, pues según Tapscott esa nueva economía implica una renuncia a los bienes y a la propiedad intelectual.

Por cierto, ayer fue el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, y eso lleva a preguntarme: ¿estamos listos para reinventar mercados?

hugo.gonzalez@milenio.com

http://twitter.com/hugogonzalez1