Gajes del orificio

La generación "Timbirruca"/I

El apelativo no es mío, sino de mi incisivo amigo Óscar Aparicio. Porque así como existen la generación de los baby boomers, la generación X, la de los millennials y otros tipos de generaciones y degeneraciones, del mismo modo resulta imposible negar la existencia, en México y en diversos países de habla española, de la singular generación Timbirruca.

 Se trata de gente que hoy anda entre los 30 y los 50 años. Personas que fueron plenamente formadas por la televisión mexicana en su etapa más siniestra, autoritaria y paternalista, aquella de los años 70, 80 y 90, cuando el PRI era amo y señor de la política y la actual Televisa, sin competencia a la vista, moldeaba con absoluta impunidad y sin contrapeso alguno la mentalidad de las masas.

 Es la era del noticiario 24 Horas de Jacobo Zabludovsky y de Siempre en domingo de Raúl Velasco. Centrémonos en el último personaje, ya que es esta una columna de música. El autor de la frase “¡Aún hay más!” fue durante cerca de 30 años (de 1969 a 1988) quien dictó y estragó los gustos musicales de millones de personas, quienes nacieron, crecieron y se reprodujeron en la inopia cultural más lamentable. Velasco fabricó desde el artificio a una serie de “artistas”, para conformar el más cursi y patético firmamento de estrellas de la farándula. Gracias a este hombre, el público mexicano (e hispanoamericano, porque sus alcances llegaron a todo el continente) prostituyó sus gustos y mansamente aceptó todas las propuestas que provenían del larguísimo programa dominical.

Las consecuencias hoy día son obvias y se notan en la bajísima calidad de la música que se escucha en los medios masivos de comunicación y en las “estrellas” actuales (aún peores que las de las décadas del raulvelasquismo rampante). Por ello, por ejemplo, los roqueros nacionales rinden tributo a tantos baladistas y grupitos consagrados y bendecidos por Raúl Velasco. Pero de esto hablaremos en un segundo artículo.

Twitter: @hualgami