Gajes del orificio

Manchester, England

Manchester, England, England / across the Atlantic Sea”, dice una de las canciones incluidas en la vieja ópera rock Hair (1967) de James Rado, Gerome Ragni y Galt MacDermot.

Mánchester, ciudad mártir debido al reciente atentado terrorista (al término de un concierto de la cantante de pop juvenil Ariana Grande) reivindicado por el Estado islámico y que causó la muerte de una veintena de personas, en su mayor parte niños y adolescentes, y más de cien heridos.

Mánchester, ciudad futbolera y musical por antonomasia, en donde el Manchester City y el Manchester United son tan importantes como la enorme cantidad de estupendas agrupaciones de rock que han surgido de sus entrañas.

Manchester, la urbe en donde a mediados de los años sesenta de la centuria pasada aparecieron grupos como los Hollies, los Herman’s Hermits, Van der Graaf Generator, los Mindbenders y los Bee Gees. En los setenta se formaron Joy Division, 10cc y los menos conocidos Sad Café, The Smirks, Magazine, Ludus y Sweet Sensation.

Los ochenta fueron bastante más generosos, al crearse Simple Red, los Smiths, los Stone Roses, New Order, James, Electronic, Swing Out Sister, The Waltons, Big Flame, The Colourfield, 808 State, Northside, The Mock Turtles, Happy Mondays, Inspiral Carpets, The Charlatans, The Future Sound of London (que no, no eran londinenses) y los Chemical Brothers, mientras que de los noventa fueron Take That, Goldblade, Oceansize, Audioweb y por supuesto Oasis.

Ya en el presente siglo la ciudad no ha sido tan importante en ese sentido y entre los proyectos musicales que podemos contar a partir del año 2001 están LZ7, Hurts, Nine Black Alps, The 1975, The Longcut, The Answering Machine, Everything Everything, Kid British, The Cape Race, Factory Star, Money y los High Flying Birds de Noel Gallagher.

Música y futbol en la que muchos consideran también la ciudad cuna del marxismo (Marx y Engels estuvieron ahí a mediados del siglo XIX). Música y futbol, sí, pero no terrorismo.

Twitter: @hualgami