Gajes del orificio

La espléndida Magos Herrera

En México todo está siempre al revés (como reza aquella vieja tonada infantil). Es por eso que las cantantes más valoradas (o para ser más exacto, sobrevaloradas), especialmente en el mundo del rock y el pop, no son precisamente las mejores, sino aquellas que cuentan con más apoyos mediáticos. Por eso, la popularidad se encuentra del lado de las cantantitas que hacen lo que he denominado como rockcito ñoño (ya sabe usted, esas tonadas bembas de Carla Morrison, Natalia Lafourcade, Ximena Sariñana, etcétera).

En cambio, las grandes voces han permanecido desde siempre en una más o menos relativa oscuridad, sin que la gran popularidad les sonría, a pesar de lo mucho que trabajan en su arte y los muchos años que llevan de brega. Son intérpretes injustamente minoritarias y una de ellas, a pesar de su enorme calidad y la belleza de su propuesta, es la cantante de jazz Magos Herrera.

Dueña de una voz cálida y expresiva que le permite cantar los más diversos géneros, Magos puso en circulación un bellísimo disco en el que se hace acompañar por el magnífico guitarrista español Javier Limón. He for She es el nombre del plato, en el que participan además varias voces invitadas, entre ellas las de Eugenia León, Fito Páez, Sachal Vasandani y Chabuco.

Entre las 13 canciones que conforman el álbum, podemos destacar bellezas como “Reencuentro”, “Soy pan, soy paz, soy más”, “Vengo a ofrecer mi corazón”, “Al lado del camino, “Quizás, quizás, quizás”, “De qué callada manera”, “La Martiniana” y “Rabo de nube”.

El disco se grabó en directo, con público presente, lo cual le otorga una calidez y una frescura muy especiales. La voz de Magos Herrera se siente próxima, tangible, íntima, algo que se refuerza con el sonido de la austera pero virtuosa guitarra de Javier Limón.

Otro gran disco de la gran cantante mexicana avecindada en Nueva York, donde, como suele suceder con los grandes talentos, se le reconoce plenamente.

Twitter: @hualgami