Desde la tribuna

La toma de decisiones y tiempos correctos…

Nunca es demasiado tarde para intentar enderezar el rumbo de un proyecto; sin embargo, cuando se toman las decisiones fuera de tiempo siempre hay un costo que pagar, y eso es justamente lo que le está sucediendo a nuestra devaluada Selección Nacional, la cual está manejada pensando primero en los intereses económicos antes que en los deportivos, y resulta que las cosas deberían ser exactamente al revés.

Hay que hacer bien el trabajo y luego como consecuencia de ello vienen los negocios. Caso contrario el que nos ocupa al ver la forma en que se han manejado tantos cambios en la dirección técnica del tricolor, los cuales han sido originados por una mala planeación y por la toma de decisiones fuera de tiempo:

1.- El proceso del Chepo se alargó de más, ya que tendría que haber terminado antes de ir a la Copa Confederaciones.

2.- Corren al Chepo pretendiendo que El Flaco Tena consiguiera un milagro al enfrentar a los Estados Unidos pocos días después de la dolorosa derrota contra Honduras.

3.- Vucetich, quien había declinado la oferta de dirigir a la Selección antes de que se la ofrecieran a José Manuel de la Torre, decidió agarrar una papa caliente pensando que iba a poder llamar al Tricolor a los jugadores que estuvieran pasando por un buen momento, y resulta que no fue así, terminando de manera meteórica su aventura con un partido ganado y otro perdido.

4.- Nombran al Piojo Herrera y al América como los bomberos que han de intentar apagar el fuego de la eliminación, aun y cuando las llamas han consumido casi todas las esperanzas de alcanzar el tan anhelado boleto al Mundial.

En fin, la falta de planeación y toma de decisiones en los tiempos en que corresponde se ejecuten por parte de los dirigentes del futbol nacional, es en buena medida uno de los motivos que hacen que el nivel de juego mostrado por el Tricolor en este 2013 no haya alcanzado para haber mantenido la distancia que les teníamos hace algunos años al resto de los participantes de la Concacaf, quienes sí se han dado a la tarea de ser eficientes en sus procesos, además de ser muy precisos en la toma de decisiones y sus tiempos correctos.

LA VOZ DEL PUEBLO ES LA VOZ DE DIOS. ¡YA DIJE!