El país de las maravillas

¿Quién responderá por Picachos?

Entre los tesoros no muy conocidos de Nuevo León hay 29 espacios definidos como Áreas Naturales Protegidas, que en conjunto suman casi 158 mil hectáreas y que se apartaron justo para librarlas de la depredación. Estas superficies se han reservado para asegurar que en la entidad se conserven los recursos naturales.

De esas 29 áreas, una sola representa el 48 por ciento de la superficie total, y es la llamada Sierra Picachos, ubicada a menos de una hora de manejo hacia el noreste de Monterrey.

La sierra tiene un perfil hermoso, y aunque no tiene la majestuosidad de la Sierra Madre Oriental ni de los cerros que rodean a la zona metropolitana, tiene muy buenos atributos: para empezar, su extensión permite que sea parte de siete municipios, es considerada como una "isla terrestre" y sirve de motel de paso a decenas de especies migratorias.

La zona captura agua y sus árboles atrapan dióxido de carbono, así que bien se le puede considerar un pulmón importante para el estado. Y en el municipio de Higueras empieza a despuntar una importante capacidad para producir uno de los mejores oréganos del mundo.

Por estas y otras razones, en cualquier parte civilizada del mundo no habría ningún problema en cuidar esta hermosura de casi 76 mil hectáreas.

Pero vivimos en territorio civilizado por encimita: desde hace varios años, una empresa pedrera llamada Matrimar se ha estado metiendo cizañosamente entre los ejidatarios para, prometiendo el oro y el moro, instalar dentro de la zona una veta de explotación de piedra.

La gente del lugar, apoyada por la Asociación Ecológica de la Sierra de Picachos, A.C. (AESPAC), ha tratado de defenderse, y tiene por ahí en trámite un amparo contra la instalación. Algo que ni siquiera tendría por qué ser necesario pues se trata de una zona protegida.

Matrimar se ha pasado la protección ambiental por ya sabe usted dónde, y además de abrir brechas ha dado a entender como que ya se arregló con alguien para trabajar sin estorbos.

El ya casi gobernador Jaime Rodríguez, El Bronco, pidió a sus seguidores apoyar una petición en change.org para oponerse a una posible entrega de la sierra a la pedrera, y hasta el viernes por la noche tenía 3,427 simpatizantes.

Pero se necesita más que eso. Sería fabuloso que una de las primeras acciones de gobierno de El Bronco fuera aplicar la ley y eliminar de la región las amenazas. Ya veremos.


horacio.salazar@milenio.com