El país de las maravillas

'Construir país'

Anoche participé en una conversación con un productor de mango, un promotor de proyectos agroindustriales y una arquitecta social. Y lo que empezó como una charla acerca de cómo estimular los planes del productor de mango y sus asociados en el estado de Guerrero, se fue convirtiendo en una plática sobre empatías y sinergias, lo que nos llevó a concluir que todos los planes y proyectos que habíamos tocado tenían el común denominador de que ayudaban a construir país.

Antes de que esto suene demasiado abstracto, déjenme explicar qué significa "arquitecta social". Ana Zuart, antaño una ejecutiva de alto nivel y participante de la carrera de ratas de la competencia, un buen día dejó todo eso atrás para concentrarse en hacer solamente aquello que le gusta.

¿Y qué le gusta? Tender puentes entre agentes sociales, lubricar las aristas de los contactos entre iniciativa privada, gobierno, productores, jóvenes, políticos y demás actores de la vida nacional, para encontrar el modo en que de cada interacción los participantes salgan con saldo a su favor.

Como esto sigue sonando abstracto, lo explicaré con un ejemplo. Ana Zuart tiene una fundación llamada Cimientos, que apoya proyectos productivos en estados con muchos retos para crecer. Y los apoya acercándolos a información o a mecanismos de apoyo que ya existen, pero que no conocían.

En el caso del otro contertulio, el productor de mangos, Ana Zuart sabe cómo conectar al productor con fundaciones que pueden financiar necesidades del productor.

Con esto bastaría para decir que Ana tiene un impacto positivo. Pero ella va más allá. ¿Qué pasa cuando el proyecto tiene éxito y necesita crecer? ¿Qué ocurre cuando los agricultores empiezan a producir más, pero no hallan la manera de colocar su producto en los mercados disponibles?

Para eso Ana Zuart tiene una empresa que comercializa y produce: puede así acompañar a cada proyecto productivo a medida que crece hasta alcanzar el nivel industrial, de convertir la prosperidad de una temporada en algo estable y perdurable. Así el proyecto generará prosperidad.

Entre los planes que Ana Zuart tiene haciendo fila en su mente, uno de los primeros es multiplicar el caso de los mangos en varios estados. Esto se llama, sí señor, construir país. Por eso escribí que Ana Zuart es una arquitecta social. Y necesitamos muchas más personas como ella y muchos más productores de mango, aguacate o lo que sea, para todos juntos construir país, un mejor país.

horacio.salazar@milenio.com