El país de las maravillas

Hablando de libros

Hace un par de días, el jueves, se me hizo realidad una idea que anduve persiguiendo un rato: con ayuda de un montón de gente pudimos sentar a la mesa a tres amigos de los libros. Nada menos que Alfredo Campos Villeda, director editorial de Grupo Milenio; José Luis Martínez, director del suplemento Laberinto y presentador del programa de libros La tinta y la imagen, y Ariel González, editor de Cultura de Milenio Diario. Y aunque al principio la idea era sentarlos y dejarlos platicar libremente, me convencieron de que actuara como si supiera moderar.

¿El tema? Ya lo dije, los libros, y en particular se trataba de ver si juegan un papel en la vida cotidiana de nuestro México contemporáneo. Y lo inédito: sería un experimento transmitido vía Facebook Live, a través de redes sociales.

Como bien sabemos, el tema tiene dieciocho mil variantes, y nosotros teníamos menos de media hora para abordar algunos.

En tan breve espacio logramos algunas conclusiones parciales, que comento aquí para invitar a quien tenga interés por el tema a que organicemos una conversación continua.

¿Qué pudimos concluir? Para no sonar axiomático, digamos que logramos unos cuantos consensos aventurados pero interesantes.

Primero, aunque somos un país de contrastes y con mucha pobreza, y aunque los libros son cada vez más caros, la falta de lectura en México no guarda una dirección directa con la pobreza. En otras palabras, usamos la pobreza como excusa para no leer.

Segundo, el Estado mexicano ha ido sacrificando con los años el fomento a la lectura, e incluso ha puesto el ejemplo con una actitud hasta desdeñosa hacia el tipo de conocimiento que proveen los libros.

Tercero, que muchos no disfruten la lectura como placer (idea que recalcó José Luis Martínez y con la que comulgo de todo corazón) no tapa el hecho fundamental de que en México hay una larga tradición de escritura y edición de textos formidables, algo que empezó con la imprenta de Juan Pablos y que se ha mantenido vigente con los siglos.

Habría que seguir platicando de estos temas, porque dan para muchísimo más, pero así como en el programa se nos terminó el tiempo, aquí corto porque se me terminó el espacio. ¿Quieres ver más programas así? Ayúdanos comentándolo y pidiéndolo en nuestras redes sociales. Vale.

horacio.salazar@milenio.com