El país de las maravillas

¿Tenemos agua de sobra?

Cada día, la Comisión Nacional delAgua (CNA) emite un informe del nivel de llenado de las presas más importantes. Y uno podría decir, viendo los datos actuales, que todo es optimismo y el futuro es prometedor.

Mire usted si no. Al 3 de abril de 2015, las cuatro presas registradas para Nuevo León tenían así sus niveles: la presa Salinillas, que no es digamos grande, tenía 13.3 millones de metros cúbicos (Mm3), el 70.1 por ciento de su capacidad ordinaria de 19 Mm3.

La siguiente presa en orden de tamaño, la presa Rodrigo Gómez, mejor conocida como La Boca, tenía ayer 36.556 Mm3, es decir, un 92.6 por ciento de su capacidad máxima ordinaria, y no se llena más porque la CNA la mantiene siempre más o menos al 90 por ciento de su capacidad por estrategias que sólo ellos conocen.

La siguiente es la presa José López Portillo, mejor conocida como Cerro Prieto, ubicada en Linares y con 333.438 Mm3, lo cual significa que estaba al 111.1 por ciento de su capacidad ordinaria de 300 Mm3. ¡Qué bien! Y a la presa mayor, El Cuchillo, le caben ordinariamente 1,123.1 Mm3, pero tenía ayer 1,552.4 Mm3, ¡un 138.2 por ciento de su capacidad! ¿Cómo dicen entonces que falta agua? ¿Acaso están locos? No. Lo que bien sabemos es que el clima de la región es el que está loco, porque ayer tuvimos una jornada calurosa y seca luego de que hace un par de semanas estábamos todos ensopados, encharcados y embachados, hartos del agua.

El reporte de la CNA citado antes trae el llenado día a día del mes encurso, y además el llenado de las presas el día primero de cada mes de casi 20 meses anteriores.

El reporte de ayer nos recordaba, levemente, dos datos curiosos.

El 1 de septiembre de 2013, es decir, hace apenas unos 20 meses, El Cuchillo tenía 197 Mm3 de agua: ¡el 17.5 por ciento de su capacidad! Al mes siguiente, gracias a la tormenta Ingrid, se había recuperado a 851.758 Mm3.

De no haber llegado Ingrid  a mediados de septiembre de 2013, El Cuchillo se habría quedado prácticamente sin agua, igual que las otras dos presas grandes. Hubiéramos tenido que racionar el agua. ¿Tenemos tanta agua como para depender de que cada septiembre llueva o nos secamos? ¡Échenle números para que vean que se baja el cero y no contiene!

 

horacio.salazar@milenio.com