El país de las maravillas

Vigilar San Jerónimo

Dijo el líder de los panistas en el Congreso del Estado, Alfredo Rodríguez Dávila, que desde el Palacio de Cantera se dejó que creciera la inseguridad en San Jerónimo para hacer quedar mal al municipio de Monterrey.

Una acusación así de grave de parte de un legislador supongo que viene acompañada de las pruebas debidas, porque es muy serio decir que el estado deja de vigilar deliberadamente una zona.

Pero momento: ¿acaso no es San Jerónimo una de las colonias que vigila la Policía Regia, o como se llame la nueva policía de Margarita? O sea que si la seguridad es buena ahí se debe a los policías municipales pero si falla se debe al estado. ¡Qué conveniente!

Hay que recordar que la Policía Municipal nació hace más de una década y nació con un nombre falso, porque las autoridades municipales nunca llegaron siquiera a cubrir la mitad de las colonias o del territorio, y por supuesto nunca tomaron en sus manos las partes verdaderamente peligrosas.

¿Pero San Jerónimo? Si ni ahí pueden vigilar bien, menos van a poder vigilar en las zonas conflictivas. ¿Se imagina usted a elementos de la Regia vigilando en La Risca o en la parte alta de la Independencia? ¿O en La Alianza?

Es cierto que, como dice el diputado, al Gobierno Estatal le toca cubrir todo Nuevo León con sus acciones, pero se le olvida el asunto de cómo está dividido el tema de la seguridad pública: las fuerzas municipales, preventivas, hacen funciones de policía de proximidad. Las fuerzas estatales también son preventivas pero la Fuerza Civil se creó como policía de segundo piso, que es lo mismo que decir policía de choque, para atender conflictos serios.

Luego ya se vio qué es lo que en realidad tenía en la mira el diputado del PAN: dijo que Monterrey tomará la seguridad de todo el municipio cuando el estado le dé personal y dinero para cubrirlo.

El diputado debería recordar más bien que si Monterrey nunca ha querido soltarle la vigilancia al estado para no perder los subsidios federales que ya recibe para cumplir con su obligación de cuidar todo el municipio.