El país de las maravillas

Parole, parole, parole...

Ya sabemos lo que vale una imagen, y aunque no necesariamente refleje la realidad, acabo de darle un vistazo a las campañas por la gubernatura a través de una instantánea en la portada de la versión local de milenio.com.

En menos de una pantalla hay tres fotografías con tres candidatos. En la de mero abajo, Felipe de Jesús Cantú dialoga con dos panistas arriba del titular: “Invertiría Felipe 12 mil mdp en ampliación del Metro”. En la parte del centro a la izquierda, otro titular dice: “Elizondo gestionaría aprobación de Ley de Protección Animal”, y el candidato aparece frente a una jaula con unos cuantos perros. Arriba a la derecha aparece la candidata del PRI con un saco anaranjado entre puros mandamases académicos; el titular declara “Se reúne Ivonne con rectores de universidades”.

¿Qué leemos aquí? Más allá de la pobreza de esquemas y de las propuestas deshilvanadas y propias de un pueblo provinciano, yo leo cosas divertidas.

Por ejemplo, si nos vamos a la lectura inmediata, ¿podemos interpretar algo si preguntamos de quién se rodean los candidatos?

Felipe está acompañado de su gente, que es donde lo pelan. Pero tiene que ir más allá del PAN, mucho más allá, para que sus intenciones vean rendimiento en forma de sufragios.

De Elizondo, ni qué decir. La ciudad como cráter lunar por los estragos de la lluvia, un Gobierno Federal metido en crisis del tamaño del miedo, las redes sociales zumbando por tantas causas, y el señor hablando de campañas para adoptar canes.

En cuanto a Ivonne, no tenía gran cosa qué decir, porque la gansada de que hay que garantizar educación superior a los nuevoleoneses fue lo mejor que le pudieron armar. Pero al menos se rodeó con capital intelectual. Hay niveles.

La verdad es que en Nuevo León y a como está el agua, es difícil que un candidato prometa mucho sin saber cómo quedará el balance en el Congreso y cómo evolucionará la crisis federal. Todo son palabras. Pero esto ya lo sabíamos. Es lo que esperábamos y es lo que recibimos, si bien es justo decir que en términos de articulación, Elizondo es muy bueno, Felipe tiene muchas tablas e Ivonne no se queda callada, aunque la carga semántica de lo que emite sea cero.

Ojalá en algún momento podamos ver una especie de plataforma articulada que la gente pueda revisar, estudiar, discutir. Hasta entonces todo serán palabras.

horacio.salazar@milenio.com