El país de las maravillas

¿Oootra policía?

A pesar de las varias notas y comentarios que han aparecido en los últimos días respecto a la Policía Militar, en realidad seguimos sabiendo poco. Esto es lo que saco de varias notas.

Esto se le ocurrió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Esto en principio está bien, pero genera algunas dudas. Por ejemplo: el Artículo 109 de la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos básicamente describe a la Policía Militar como un cuerpo interno del Ejército que hace funciones policiales dentro del Ejército.

El apartado VI dice que esta policía podrá “Proteger a las personas y a la propiedad pública” pero sólo cuando “reciba órdenes de las autoridades militares competentes”. Y la pregunta es qué autoridades militares tienen competencia para actuar fuera del ámbito militar, entre la sociedad civil, como policías.

En otras palabras, aquí hay una laguna legal. Durante los años rojos de la parte más álgida de la guerra contra el narco, la operación del Ejército fue muy cuestionada, a pesar de haber sido fundamental e indispensable, precisamente por las lagunas jurídicas. El país aceptó que las condiciones eran críticas y que por eso era aceptable sacar al Ejército a la calle a pesar de las objeciones. Y a lo mejor todavía hay partes del país donde la situación es crítica, digamos Tamaulipas, Guerrero, Michoacán, pero... ¿Nuevo León?

Ahora, si entendemos el artículo citado de la ley citada, la Policía Militar tendrá como comandante a un general designado de entre la unidad Arma, es decir, la que está adiestrada para combate.

Las notas dicen que esta Policía Militar será pagada con aportaciones de los gobiernos estatales de Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí, de los municipios del área metropolitana de Monterrey, de la iniciativa privada y de la Sedena.

Dicen también que el edificio que albergará a cuatro batallones de 800 elementos estará en las instalaciones de la Séptima Zona Militar, y que costará algo así como 420 millones de pesos. Si los municipios pagarán algo así como 50 millones que se les descontarán del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento Municipal, queda por determinar cómo se pagarán los otros 280 millones y, lo que es todavía más importante, cómo se pagará la operación de este cuerpo, porque una cosa es construir los dormitorios y demás infraestructura para acomodar a 3 mil 200 policías militares, pero otra muy distinta es pagarles mes a mes, como también es distinto el mantener la limpieza de un cuerpo así.

Me imagino que por tratarse de un cuerpo militar, los gastos de operación correrían por cuenta de la Sedena, pero no lo sabemos.

Ahora el Ejército tiene jurisdicción en condiciones de emergencia en todo el territorio nacional. ¿Significa esto que los policías militares podrían ejercer su trabajo en todas partes? En el Gobierno Estatal dijeron que estos policías podrán patrullar tanto en el campo como en las ciudades, intervenir en conflictos, detener malandros y consignarlos ante el Ministerio Público. ¿Dónde está documentado que un cuerpo del Ejército pueda hacer todo esto?

Yo, por mí, encantado de que haya otra capa de seguridad, y más si tiene el aval del Ejército Mexicano. Pero tengo otra pregunta: ¿Qué onda entonces con la Gendarmería? A lo mejor Edna Jaime, directora de México Evalúa, tenía razón al decir, hace unos días, que la estrategia federal de seguridad en México “va a ciegas”... Huy.

horacio.salazar@milenio.com