El país de las maravillas

Por un Nuevo León "desaforado"

¿Queremos los nuevoleoneses un Nuevo León desaforado? Depende. Una definición dice que el adjetivo desaforado se aplica al “que obra sin tener en cuenta la ley o la justicia”. Si somos así de literales, por supuesto que no queremos tal sandez o, por decirlo en un vocablo más fino, tal tarugada.

El significado habitual de la palabra califica a quienes actúan sin mesura, fuera de lo convencional, con exageración. Estas son maneras comunes de expresar el significado literal del adjetivo, pues su significado es “el que actúa fuera de la ley” o “el que atropella la ley”.

Etimológicamente, la palabra está formada por el prefijo des-, usado para indicar que una acción se suprime, y por el verbo aforar, a su vez derivado de ad y forum, que significa conceder a algo un estatuto jurídico, un fuero.

Más para atrás, la palabra forum que está en la raíz de desaforado alude al foro o plaza pública principal de una ciudad, y su significado alude a los actos de justicia que se realizaban en dicha plaza.

Quedamos entonces en que no queremos un Nuevo León desaforado si eso significa un estado sin respeto por la ley o la justicia. Pero sí queremos un Nuevo León del que desaparezca el fuero como tapadera de malandros de cuello blanco.

Eliminar el fuero, como bien sabemos, está en la agenda legislativa, con lo que parece ser una buena dosis de consenso, y bien pudiera ser que en efecto se decidieran medidas declarativas para eliminar ese privilegio.

Que ello pueda solucionar algo sería digno de verse. Por lo pronto cualquier hijo de vecino se ha dado cuenta que el ex gobernador Rodrigo Medina, ya sin fuero por haber concluido su mandato, ha sido convocado por los órganos de justicia, pero no precisamente como Juan Pueblo, pues su caudal le permite proveerse de abogados duchos en el viejo arte del toreo que de momento le evitaron tener que comparecer ante el juez.

Pero no le demos vueltas al asunto: ¿Que todo puede ser una triquiñuela del Gobierno para hacer quedar mal al Congreso en caso de que se rechace la iniciativa? Pudiera ser, pero ya los legisladores del PAN mostraron a los cuatro vientos documentos firmados por ellos y que dan cuenta de su renuncia al fuero constitucional. Insisto: aunque sea por razones de conveniencia política, la eliminación del fuero es un paso en la dirección correcta y no tendríamos por qué escatimar el aplauso a quien lo envíe al rincón del olvido y la ignominia.

horacio.salazar@milenio.com