El país de las maravillas

México, potencia agroalimentaria…

Este viernes tuve oportunidad de vagar por la exposición México Alimentaria 2016 Food Show, primera edición de un foro que quiere convertirse en una ventana de los productos agrícolas del país hacia el mercado interno y hacia compradores internacionales.

Atendí a la amable invitación de ANTAD TV y Zumen Producciones intrigado por la afirmación que le había escuchado en una mesa de Milenio Foros al secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), José Calzada Rovirosa, en el sentido de que México era “una potencia agroalimentaria”.

Hace poco el mismo funcionario dijo que esperaban cerrar negocios por mil millones de dólares, 3 por ciento más que las ventas de 2015 al extranjero, así que me lancé a la sede de la exposición, en el Centro Citibanamex.

El inmenso recinto estaba repleto de stands modernos y visitantes ruidosos. Se definieron nueve pabellones: Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuacultura, Desarrollo Rural, Productos de Exportación, Bebidas Espirituosas, Insumos y Servicios, Productos Orgánicos y Entidades Federativas, y los recorrí todos. Ouch.

Encontré desde grandes marcas transnacionales a pequeños productores, ofreciendo lo mejor de la vasta producción nacional de frutas, verduras, pescado, aceites, alcoholes, flores... Había también stands de productores de, ejem, bebidas espirituosas, y si hubiera aceptado las ofertas que recibí de probar caldos que incluían vinos de mesa, mezcal, sotol y tequila, hubiera vuelto a gatas a la oficina.

Me gustó ver stands de las instancias de investigación agropecuaria, desde el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias hasta el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y el Trigo, y más gusto ver a empresas que venden, más que productos innovación en bienes agrícolas.

La exposición incluye espacios para el aprendizaje y la diversión: en un rincón un chef enseñaba a su público el arte de combinar ingredientes poco usuales para producir platillos exóticos; en un espacio entre los stands de los estados de México se presentaban alegres bailables regionales.

Salí de la exposición convencido: a pesar de la pobreza de gran parte de nuestro campo, México sí es una potencia agroalimentaria. Sólo me pregunto dónde estaríamos si en lugar de caer ante la corrupción y la impunidad diéramos a nuestro campo un marco estructural moderno. Seríamos una superpotencia agroalimentaria. ¡Pues a darle!

horacio.salazar@milenio.com