El país de las maravillas

Humo gris en Monterrey VI

No sé a usted, pero a mí me da mucho gusto que se haya llegado a un acuerdo para restablecer, bajo términos que aún no conocemos, ese proyecto malhadado que se llama Monterrey VI. Me da gusto porque me dice que en un tópico absolutamente fundamental se buscará una solución que ahora sí satisfaga a las partes.

En el noticiero de la mañana había visto una nota en la que hablaban de Kia: un megaproyecto de muchos miles de millones de dólares que de alguna forma está conectado a la infraestructura estatal con caminos del año del caldo: gran capacidad productiva que debe ser transportada por veredas decimonónicas; algo así como tener un auto de carreras con llantas de carcacha. Bueno, algo parecido pensaba yo de Nuevo León: un estado que se ha preparado para crecer pero sin un servicio fundamental garantizado.

Ahora parece que al fin las partes interesadas quieren hacerlo mejor. Según dijo Eugenio Clariond Reyes Retana, en medio año se tendrá un anteproyecto y en un año una propuesta para resolver el abasto de agua.

Y a diferencia del proceso anterior, en el que Agua y Drenaje concentró y resguardó cada paso del proyecto como si fuera secreto militar, ahora participarán investigadores del Tec, de la UANL, de la UDEM, del Banco Interamericano de Desarrollo y de The Nature Conservancy.

Urgía un acuerdo por dos razones. La primera, que la concesión de 15 metros por segundo que otorgó la Comisión Nacional del Agua a Nuevo León no es como un regalo perpetuo: está condicionada, y por ello se necesita una nueva prórroga que mantenga ese caudal a disposición del estado. La segunda, no menos importante, es que si algo consiguió la administración anterior, fue que el Fondo Nacional de Infraestructura aceptara darle a Nuevo León 3 mil 500 millones de pesos a fondo perdido, es decir, for free. Pero si no hay proyecto, no hay dinero.

Así pues, se formó un grupo interdisciplinario para ver cómo hacer lo que será sin duda un nuevo Monterrey VI". ¿Qué significa? Si se quiere el dinero del Fonadin, si se quiere la concesión de la Conagua, significa que la esencia se mantiene: un gran tubo para traer agua desde Veracruz. Lo que sin duda cambiará será el esquema financiero. Eso sí: si tendremos un estudio alternativo a principios de 2017, esto significa que el proyecto real nos llevará más años al futuro. Ojalá que éstos sean años con lluvia, o al menos no tan secos.


horacio.salazar@milenio.com