El país de las maravillas

Desconexiones

Ese amasijo de células que tenemos en el cráneo, el cerebro, tiene propiedades interesantes que son hijas de la conectividad. Cada una de las 100 mil millones de neuronas está conectada a muchas otras. Un dato dice, por ejemplo, que hay neuronas grandes con más de 60 mil conexiones con otras 600 neuronas. De esas conexiones depende en parte la complejidad cerebral y por tanto nuestro comportamiento inteligente.

Bueno. Es un decir. Cuando leo que el alcalde de Juárez, Rodolfo Ambriz, dijo: "No es que no queramos que nos lleguen recursos, sino que no nos lleguen a costa de los bolsillos de los ciudadanos", siento que por ahí hay déficit de conexiones.

Con todo respeto, señor alcalde Ambriz, me pregunto de dónde cree usted que provienen los recursos que se gastan usted y todos los funcionarios que viven del erario público. A lo mejor piensa como el niño citadino que respondió a una pregunta señalando que la leche viene del Súper Siete. Pero no, el dinero que reciben las administraciones municipales, sea directo o canalizado por el estado, sea poco o sea mucho, proviene todo de los bolsillos ciudadanos. Así que se agradece la buena intención que quiere proyectar, pero por favor búsquese otra manera que evidencie mejores conexiones sinápticas.

Y pensando en otro ejemplo de algo que si no es una desconexión total por lo menos parece tener sesgo, leo también que Jaime Parada Ávila, director general del Instituto de Innovación y Transferencia de Tecnología de Nuevo León, se dijo satisfecho por el buen desempeño del PIIT, que podría cerrar el año con una inversión del orden de 600 millones de dólares.

Se me hacen muchos dólares, porque yo no soy rico, pero también se me hace que no entendí entonces lo que significa la vocación del PIIT. He leído muchos párrafos en los que Marcelino Cereijido regaña a los políticos mexicanos porque hablan de apoyar a la ciencia en vez de hablar de apoyarse en la ciencia. Lo segundo es lo deseable, lo primero es un barril sin fondo.

A mí la verdad no me importa tanto si se invierten en el PIIT 600 o mil o cinco mil millones de dólares. Lo que me importaría es saber cuánto se produce a partir de esa inversión, y cómo nos vamos a ver beneficiados los ciudadanos por eso.

Sí, hay como dos mil empleados en los centros de investigación instalados en el PIIT. Para ellos está claro el beneficio: tienen empleo, y quiero suponer que bien remunerado. ¿Y qué más?

Ah, pero es que son centros de investigación de empresas, lo que ahí se desarrolle es para las empresas. Ah, es que rentabilidad de la ciencia no se puede medir como si fueran intereses bancarios. Ruy Pérez Tamayo diría: la ciencia produce conocimiento. Sí, pero conocimiento para quién. No para usted o para mí: pregunte en el PIIT a ver si le dicen algo.

Recuerdo que hace años critiqué abiertamente que el proyecto Monterrey Ciudad Internacional del Conocimiento sólo considerara la "triple hélice" de gobierno, universidades e industria, ignorando a la sociedad. Veo al PIIT igual de desconectado: el gobierno lo presume, a las universidades les conviene, la industria tiene mucho que ganar. ¿Y Nuevo León? ¿Y Monterrey? Desconectados...

horacio.salazar@milenio.com