El país de las maravillas

'Chapo'-migraña

Este fue un viernes dominado por Joaquín El Chapo Guzmán Loera, y por el operativo que condujo a su recaptura. Y el proceso tiene lecciones positivas y negativas.

En una de las mesas de análisis que realizó MILENIO Diario a lo largo del día, Jorge Castañeda dijo que al margen del contexto nadie debería escatimarle al Gobierno Federal los elogios que merece esta recaptura.

De acuerdo: nadie debe regatear el aplauso a las instituciones federales de seguridad por la recaptura en sí, que debió ser difícil porque hubo tiroteo, porque los malandros estaban bien armados y porque El Chapo ha demostrado ser muy escurridizo.

Pero el viernes también ofrece otras lecciones importantes. Y la que me parece más clara es la que se dice así: las instituciones demostraron que les vale gorro el tiempo de los mexicanos.

Dijo el presidente Enrique Peña Nieto que la detención de El Chapo prueba que toda meta es alcanzable. Más allá de las grandes metas nacionales, yo me conformaría con que le tiraran a la meta de ser puntuales.

La turbulencia del viernes empezó con el tuit del presidente Peña Nieto marcado a las 12:19 horas: "Misión cumplida: lo tenemos. Quiero informar a los mexicanos que Joaquín Guzmán Loera ha sido detenido".

Antes de mediodía se había anunciado un tiroteo entre federales y malandros que evidentemente no se había coordinado con los políticos. Y lo digo porque el boletín de la Marina decía que el tiroteo nació de una denuncia según la cual había fulanos armados en un domicilio. Luego nos dieron a entender que no, que fue una operación de inteligencia.

Para informar a la gente, se invitó a los medios a ir al Palacio Nacional a las 14:30 horas. Y el mensaje se dio a eso de las 15:29. ¿Hubo algún dato que se debía corroborar para justificar tanta demora? No: el escueto mensaje presidencial no dijo nada nuevo, y atribuyó el éxito a todo el Gabinete de seguridad.

Se dijo que luego habría respuestas, y se citó a medios a las 21:00 horas en el hangar de la Marina, luego se cambió la sede al hangar de la PGR, y empezó a las 22:08 horas, y su traslado al penal del Altiplano ocurrió después de las 22:30 horas.

Así pues, si no es excesivo, pediríamos a las instituciones federales mexicanas conseguirse unos relojes comunes y corrientes para que su tiempo transcurra en el mismo marco que para todos nosotros. ¿De acuerdo? Gracias.


horacio.salazar@milenio.com