Planeación y desastres de origen natural

En días pasados sesionó de manera extraordinaria el Consejo Estatal de Protección Civil del Estado, entre los acuerdos logrados por este órgano destacan: la solicitud al Congreso del Estado de la revisión del marco legal en materia de Protección Civil, y la acción de integrar la información sobre las zonas de riesgo y vulnerabilidad en el estado, al sistema del Instituto de Planeación, Estadística y Geografía (Iplaneg), para que pueda ser considerada en la elaboración de futuros instrumentos de planeación.

La construcción de una estrategia para mitigar los impactos ocasionados por estos fenómenos meteorológicos ha sido planteada en diversos foros a nivel nacional en los que nos ha tocado participar para la integración de los Programas Nacionales de Desarrollo Urbano y Vivienda, coordinados por la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y urbano; y que concuerdan en gran medida con la visión ya expresada en el propio Plan Estatal de Desarrollo Guanajuato Siglo XXI Plan 2035 y del Programa de Gobierno 2012-2018 de nuestro Estado.

Nuestro amigo el Dr. Juan Carlos Zentella Gómez, investigador y consultor, sintetizó algunas de las aportaciones en los siguientes puntos:

Poner a la planeación del desarrollo urbano y el ordenamiento territorial en la prioridad que le corresponde dentro de la agenda pública.

Una planeación urbana exitosa implica la creación de Ciudades Humanas, es decir ciudades que permitan el desarrollo integral de quienes las habitan y que estén en armonía con el medio ambiente.

Más vale prevenir riesgos, que atender desastres, para lo cual, se requiere invertir directamente o a través de un Fideicomiso – Fondo, recursos para planear el territorio y las ciudades.

El Gobierno Federal y la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, estiman que el proceso de reconstrucción costará alrededor de 75 mil millones de pesos, de los cuales, las aseguradoras cubrirán entre 12 mil y 15 mil millones de pesos. Por el costo de un instrumento de planeación de un centro de población o de una entidad federativa que se hubiera respetado, se podrían ahorrar miles de millones de pesos en pérdidas materiales, humanas y agropecuarias.

Fortalecer a los Institutos Municipales de Planeación.

Los Institutos Municipales de Planeación (IMPLANES), son un instrumento para dotar de un sentido de largo plazo a los procesos de planeación urbana de los municipios. Y son vitales para la construcción de planes y programas con sentido social a través de la participación activa de la ciudadanía.

Transparentar, dar seguimiento y evaluar los programas de desarrollo urbano y ordenamiento territorial.

La forma de elaborar y ejecutar planes de desarrollo urbano debe ser el resultado de un proceso democrático de planeación estratégica altamente participativa y transparente. Una forma de lograrlo es a través de un sistema de participación social y observatorios ciudadanos.

Llevar a cabo una reforma catastral para incrementar los recursos propios de los gobiernos locales y orientarlo a planear mejor la ciudad y darle mantenimiento.

Persiste una incapacidad endémica de los gobiernos municipales por recaudar mejor, falta de una cultura del cobro, una renuencia de los contribuyentes por pagar más impuestos. Es necesario que los municipios inviertan en planear bien su territorio.

Establecer un esquema adecuado de regulación del mercado del suelo para lograr ciudades compactas y con densidades más altas, dentro de un umbral razonable.

México es el país de la OCDE con menos recaudación por predial. Es necesario facilitarlos servicios públicos de muchas familias a través del acceso a un suelo y una vivienda más cercana al tejido urbano.

Simplificar el sistema de planeación de las ciudades y los municipios.

Los estados de Aguascalientes, el Estado de México y Guanajuato están haciendo algo al respecto al integrar en un solo Código, toda la normatividad en materia de desarrollo urbano, ordenamiento territorial, ordenamiento ecológico, transporte y movilidad y vivienda. Incluso el Iplaneg sugiere la creación de un “Programa Nacional de Desarrollo Urbano, Ordenamiento Ecológico – Territorial y de Vivienda”. Suena muy largo, pero parece conveniente tener un solo instrumento con este nombre, que cuatro con nombres más cortos y desarticulados entre sí.

Prevención de riesgos, vivienda y cambio climático: los grandes ausentes en la planeación de las ciudades

Es necesario fortalecer la elaboración de un atlas de riesgos y que a su vez tenga congruencia con los programas de desarrollo urbano (y vivienda…)

Movilidad: ausente, pero en proceso de integración a los programas de desarrollo urbano

Otro de los motivos por los cuáles la mayoría de las ciudades mexicanas no funcionan ni son competitivas en comparación a otras ciudades, es por la enorme dificultad de movilidad de su fuerza de trabajo. En síntesis, la planeación de la movilidad y la planeación urbana deben hacerse simultáneamente y de la mano.

Las Ciudades Humanas, no son una retórica de urbanistas, sino una necesidad ciudadana para un desarrollo futuro irrenunciable.

Director General del Iplaneg