Con todo respeto

El otro 7-0 del tricolor… donde sí rodaron cabezas

“Al asumir el cargo más elevado al que puede aspirar un militante del partido político de mayor arraigo en la historia de México, lo hago con la pasión y el compromiso con que ingresé a sus filas a los 16 años. Recibo el encargo de mis correligionarios como un alto honor al que habré de corresponder con el máximo de mis capacidades y plena conciencia del momento que nos toca vivir en esta nueva etapa de su larga y fructífera vida institucional”…

Estas fueron las palabras de Manlio Fabio Beltrones, hace menos de un año, al asumir la Dirigencia Nacional de su partido… Hace unas horas renunció al cargo a consecuencia de los resultados obtenidos por su partido en la reciente jornada electoral, donde además de perder la elección a gobernador en siete estados, perdió también la hegemonía que le había caracterizado en casi nueve décadas, con todo y la derrota presidencial del 2000… y la del 2006.

Beltrones, quien asumió la dirigencia el 20 de agosto del año pasado, basó su renuncia en la disciplina partidista y dijo que si bien seguirá en la política, por el momento hará una “pausa necesaria” y llamó a su partido a una profunda revisión de los resultados de hace dos semanas, subrayando que esto tiene una explicación multifactorial.

En la sede del partido, el ex gobernador de Sonora citó a Luis Donaldo Colosio ante los integrantes de la comisión, entre ellos algunos de los gobernadores que perdieron su respectiva elección: “Lo que los gobernantes hacen, sus partidos lo resienten”… así lo dijo tras la contundente derrota que significó no sólo el no haber logrado el triunfo en siete estados, sino el haber perdido estados donde no había dejado de gobernar, como lo son: Tamaulipas, Durango, Quintana Roo y Veracruz… y esto, sin considerar su oferta al llegar a la dirigencia del PRI cuando auguró al menos nueve gubernaturas para sus correligionarios en los comicios del 5 de junio de 2016, donde a la postre ganó solamente en cinco, en tres de los cuales ya gobernaban.

En su anuncio oficial, y de carácter irrevocable, planteó que una de las obligaciones del partido es mantener una relación más fluida con sus gobernantes, que es obligación del instituto político de apoyar, y del gobierno de comunicar y comprometerse más, pero sobre todo escuchar y atender las demandas de castigo a la corrupción y a la impunidad,  así como actuar con determinación, no sólo para premiar, sino para corregir y sancionar conductas irresponsables de sus gobernantes.

Asimismo, Beltrones resaltó que entre otros de los factores que influyeron en el resultado está la presión de la ultraderecha del PAN, el respaldo que le dio a ésta el PRD y la intención de Morena de echar abajo las reformas estructurales del gobierno federal.

Asimismo, dijo que en esta elección se reflejó el extravío de corrientes políticas que se corrieron hacia los extremos y se reflejó la derecha más conservadora que presentó incluso actitudes “francamente fascistas”.

Hay que señalar que ante la renuncia de Beltrones, la dirigencia del tricolor es asumida de manera temporal por la secretaria general, en este caso Carolina Monroy del Mazo que, según se sabe, es sobrina del presidente Enrique Peña Nieto y será el Consejo Político Nacional el que defina si la ratifica o nombra a un nuevo dirigente.

Entre tanto, mientras se da el nombramiento o la ratificación oficial, no ha faltado quien ha comenzado a especular acerca de la posibildiad de que esta renuncia haya sido “perversamente“ planeada desde el seno de una mente maquiavélica, la cual habría “dejado“ que llegaran a los resultados electorales obtenidos, con tal de provocar lo que hoy está ocurriendo: la salida y perdida de poder político de Beltrones y la asunción de un representante de los intereses del grupo, lo que en todo caso, sería una jugada política de “altura de miras“.

Lo que sí es cierto, es que al día de hoy, en la experiencia reciente de los partidos políticos, y del momento que vive nuestra sociedad, tal parece que ya no hay dirigente que “la tenga segura“, pues en el último año, tres dirigentes nacionales han renunciado a su partido por resultados electorales, con menos de un años en sus cargos, y dos de ellos han sido de un mismo partido: Basave y Navarrete… lo que nos lleva a preguntarnos quién será el próximo.

De hecho, entre otras voces que aspiran a explicar algo sobre la reciente derrota del PRI, también hay quienes comienzan a esbozar ideas sobre el interés que el PRI tendría de “fortalecer corrientes políticas amigas“, como la del PAN, con iniciativas como la de los matrimonios igualitarios, a cambio de desviar el preocupante crecimiento de otras fuerzas “no amigas“, como Morena.

Como nada de lo anterior es letra escrita, habremos de seguir pendientes de los eventos políticos del país amén de no perdernos ni uno solo de los capítulos de la gran telenovela que es la política mexicana… claro, en la mejor  de sus interpretaciones.

“Nos estamos preparando para enfrentar el proceso electoral del 2016 con una estructura organizativa fortalecida que encauce y ponga a nuestro partido no sólo en la posición de llevar adelante con éxito esta competencia electoral en las 13 entidades en donde habrá procesos locales, sino también para perfilar al lado de nuestros militantes y liderazgos regionales, nuestra propia transformación y seguir cumpliéndole al pueblo de México, de cara al siglo XXI”, dijo Beltrones en octubre pasado.

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