Con todo respeto

La renuncia que llegó más de 10 años después

"Con esta fecha, de manera irrevocable, presento ante este Consejo Nacional mi renuncia como miembro del Partido de la Revolución Democrática".

El tres veces candidato presidencial; fundador del PRD hace 25 años; el llamado –como pocos en la política- líder moral del partido; el hijo de ex presidente, ex gobernador e histórico expropiador del petróleo en México; el también primer Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, entre tantos otros milagritos en su larga carrera política, renunció al PRD sin que nadie, siquiera, intentara evitarlo.

“Hace unos días me permití hacer del conocimiento del Comité Ejecutivo Nacional del partido una carta abierta, en la que señalaba desacuerdos que encuentro con la forma de conducción del partido desacuerdos que, más allá de aquellos relativos a las coyunturas actuales, había manifestado públicamente, ante instancias de decisión del partido, en diversas ocasiones, desde años atrás“.

Ciertamente, nadie en el PRD puede negar ni ocultar las recurrentes crisis internas del partido que tanto desgastaron a la mayoría de sus integrantes, como también, nadie puede negar, que sus confrontaciones, penosamente públicas la mayoría de las veces, siempre fueron resultado del irreverente canibalismo interno en el partido que a la postre se manifestó en diversas corrientes ideológicas y política, creando diversos grupos de poder y lacerantes choques de intereses que en un principio buscaban poder y protagonismo para, en el mejor de los casos, encubrir las fechorías que como buen partido político cometió a ultranza, a pesar de contar con la bandera de ser un partido de izquierda y con personalidades que le dieron una sólida reputación.... al menos, antes de popularizarse y comercializarse cual franquicia política.

“La reunión que hoy sostuve con el Presidente y el Secretario General del partido, CC. Carlos Navarrete y Héctor Bautista, muy cordial en su desarrollo, lo que agradezco, considero llegó demasiado tarde, al poner de manifiesto, una vez más, que mantenemos profundas diferencias en nuestras visiones de cómo enfrentar los problemas internos del partido“.

Sin embargo, así sin más ni más, el recientemente agredido en el zócalo capitalino por las voces de los ofendidos por el caso Ayotzinapa, y quien fue el único del PRD en apersonarse en aquella primera manifestación pública por un caso que, además de la poner de cabeza la política del flamante y reformista país en que vivíamos, termina sucumbiendo, entre otras cosas, precisamente por el caso de la pareja Imperial; un caso al que habrá que sumarle, también, los estragos incurridos en el PRD, y sobre los cuales apenas estamos comenzando a atestiguar sus primeras consecuencias.

“Quiero decirles también, que ante la disyuntiva de correr el riesgo de compartir responsabilidades de decisiones tomadas con miopía, oportunismo o autocomplacencia, en las que no haya tenido cabida la autocrítica, he preferido correr el riesgo de recibir las críticas“.

Entre tantas otras verdades conocidas en la opinión pública, y no precisamente reconocidas por los principales actores o líderes del PRD, fue claro que desde la era de López Obrador y, posteriormente, tras la elección de Jesús Ortega como líder nacional del partido -hombre que emergió en medio de una de las elecciones internas más controversiales y descalificadas dentro y fuera del PRD, bautizada como el chuchinero, que no solo dejó a la deriva a Alejandro Encinas, sino que dio visos de iniciar así la cesión del control interno ante los intereses del gobierno federal en turno, encabezado entonces por Felipe Calderón-, la figura de Cárdenas no solo se volvió incómoda dentro del partido, sino también, nula y ello a partir de la propia decisión de Cuauhtémoc quien, presumiblemente, imaginó que cada uno de esos eventos quizás serían temporales, pero no. No solo no fueron así, sino que a fin de cuentas, hoy es claro, que ellos y otras tantos más se han sumado al sinfín de motivos en que hoy basó su renuncia el ingeniero Cárdenas. “Ha sido para mí un privilegio, en todos estos años, coincidir en lo fundamental y caminar, en circunstancias difíciles y no tan difíciles, con los militantes del partido“.

Aún así, vale la pena conocer qué dijeron algunos otros actores al respecto. Entre ellos, Carlos Navarrete: “Se cierra un ciclo de 25 años en el PRD y se renueva otro. El PRD es mucho más que sus dirigentes. No tenemos miedo de una desbandada de militantes“.

Bejarano: “Que su decisión cause desánimo y propicie, como es de preveerse, que muchos militantes abandonen nuestras filas, convencidos como él de que no hay cambo posible en las condiciones actuales. Habrá que insistir en que Carlos Navarrete deje el cargo para dar paso a una dirección colegiada que tenga la autoridad política para encarar el proceso electoral de 2015“

Pablo Gómez: “Si se van las voces críticas del partido será difícil superar el oportunismo y la subasta de los cargos de elección popular. El PRD debe dejar de andar poniendo a subasta esos cargos a riquillos El partido tendrá que hacer un informe de cómo llegó Abarca a la presidencia de Iguala... una vergonzosa experiencia, precisó“.

López Obrador: “El ingeniero hizo bien en renunciar; lo respeto, tomó una buena decisión. Hay que deslindarse del régimen. En Moreno, son bienvenidos todos los mexicanos que quieren luchar por la transformación del país“.

Ricardo Anaya, líder nacional del PAN: Jamás celebraremos las crisis de otras fuerzas políticas, y respetamos la renuncia del Ingeniero Cárdenas.

Así las cosas, quizás no solo haya que lamentarse por lo que viene ocurriendo con el PRD desde hace taaanto tiempo, sino también, por lo que dejó de hacer Cárdenas en el partido, también, desde hace taaanto tiempo... como por ejemplo, haber hecho lo que ahora hicieron con él: echar a los que hoy lo echaron.

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